martes, mayo 21

Elecciones Presidenciales en Cuba. ¿La Salida de los castro, o una farsa?

En Cuba ocurrió el día de hoy un relevo generacional, no una elección presidencial, los Castro seguirán presentes, Raúl desde la primera secretaría del Partido Comunista, y su hijo encargado de los servicios de inteligencia, sin embargo será Miguel Díaz-Canel el nuevo presidente.

La Asamblea Nacional de Cuba se reunió este miércoles en La Habana para votar a los candidatos a ocupar los puestos del Consejo de Estado, elegidos por una Comisión Electoral Nacional controlada por la cúpula del régimen. Díaz-Canel fue propuesto como candidato a la presidencia y votado por los 604 diputados.

La unanimidad no fue una sorpresa debido a la necesidad de continuidad en la Revolución Cubana, sin embargo la novedad será que por primera vez en 59 años no gobernará la isla un combatiente de la Revolución de 1959, lo hará un ingeniero eléctrico que durante más de 30 años escaló en la burocracia cubana y de cuya ideología, carisma y capacidad de liderazgo poco se sabe. Ante la situación de precariedad económica, quizás sea este el perfil necesario para llevar adelante las reformas necesarias, pero los cubanos no tienen motivos para estar esperanzados, Raúl Castro llegó con las mismas expectativas y luego de 12 años no se evidenciaron los cambios.

Un partido único (el Comunista), la creación de un nuevo actor, la Comisión de Candidaturas Nacional (CCN) que se encarga de filtrar desde la Asamblea el voto de cada diputado electo para los integrantes del Consejo de Estado, además de presentar una lista final de candidatos, la persecución a los disidentes y la nula observación internacional, provoca que no se reconozcan estas elecciones como democráticas.

Si se contrasta este contexto con el venezolano, se evidencia que la continua disminución de condiciones electorales podría mostrar al final un oscuro desenlace, donde la unanimidad sería resultado de la toma de decisiones desde el gobierno, fungiendo como la voz de un pueblo convertido en masa homogénea y sin forma. La participación en procesos electorales que son lo necesariamente competitivos como para asegurar la victoria al régimen, por ejemplo el del 20 de mayo, en ausencia de condiciones electorales mínimas, impiden drásticamente el derecho a elegir del ciudadano venezolano.

Ya los cubanos conocen el destino final del sistema que se intenta implantar en Venezuela, ¿permitirán los venezolanos que el sistema llegue a ese extremo?

Elaborado por Gabriele A. Colasante A.

Corresponsal de «Todos Ahora»

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