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¡El Títere Luis Parra!

Por Ricardo Martínez

Durante los últimos años la sociedad venezolana ha padecido los embates del Socialismo de Siglo XXI, el cual figurará en la historia contemporánea como un programa político devastador y catastrófico. Uno de los responsables de las calamidades que sufre la sociedad es el actual ejecutivo, recibió a la República con una deuda exterior muy alta, pero principalmente heredó el modelo político propugnado por su antecesor. Modelo que, viendo el reflejo cubano, apunta a la instauración de una Autocracia Militarista. Pese a ello, el gobierno se ha encontrado con una sociedad que desea fervientemente que retorne a Venezuela: la Democracia, el bienestar, la seguridad, y todos los ciudadanos que huyendo de la Crisis Humanitaria Compleja han salido de estas fronteras.

Para enfrentarse a la sociedad democrática y a su expresión más institucional-La Asamblea Nacional- el gobierno constituye Estructuras Políticas Ilegales, que por definición son el conjunto de instituciones no electas democráticamente, creadas inconstitucionalmente y con intenciones de chocar y excluir a las instituciones verdaderamente democráticas. Estas estructuras han sido sistemáticamente constituidas por el gobierno para torpedear la voluntad de una sociedad que no se doblega y que aspira al retorno de la Democracia.

 Las Estructuras Políticas Ilegales han sido: CorpoMiranda, La Asamblea Nacional Constituyente, La Mesita de Diálogo y ahora, El títere Luis Parra. Primeramente, dichas estructuras contienen un elemento común y es que son la respuesta a una situación desfavorable para el gobierno y que socava su capacidad de influencia y control político. CorpoMiranda surge de la victoria electoral de Capriles, la ANC respondió a la inmensa tensión política durante las protestas de 2017 y para desplazar la actuación de la Asamblea Nacional, la Mesita de Diálogo buscó sustituir a las conversaciones en Oslo y en Barbados que contaban con un notorio respaldo internacional y representaba a la Asamblea Nacional, finalmente llega otro momento en el que el control político del gobierno se iba a ver afectado con la ratificación de Juan Guaidó como Presidente del Parlamento, y Presidente Interino, y es hora de instaurar otra Estructura Política Ilegal.

Dicha estructura desde el domingo está representada por Luis Parra, hay que referirse a que sólo está “representada” por este sujeto, ya que realmente quien está detrás de ella es el gobierno nacional. Es necesario ahondar un poco más en el sujeto, primeramente, estuvo involucrado en actos de corrupción dentro de la comisión de contraloría, respondió de manera cobarde a las acusaciones y no fue prudente ni buen estratega a la hora de ceder y buscar concesiones dentro de una oposición que no quiere corruptos. Por su parte, el gobierno buscaba la oportunidad de aprovecharse de esos diputados excluidos y a través de la operación alacrán, ofrecerle dinero para boicotear la legítima Asamblea Nacional. De esa forma, írritamente y sin los votos necesarios se proclamó como presidente del parlamento el domingo 05 de enero. Nueva estructura del gobierno que busca excluir a la legitima Asamblea Nacional.

En este punto resulta necesario mirar más profundamente la naturaleza de las estructuras mencionadas más arriba: CorpoMiranda, ANC, etc. y es que todas han sido torpes e insuficientes para aislar a la sociedad democrática. Torpes porque no han podido resolver los problemas coyunturales para los cuales “en teoría” fueron creadas e insuficientes porque la sociedad venezolana no se entrega y persiste en reinstitucionalizar la República.

CorpoMiranda no resolvió los graves problemas de pobreza, criminalidad y carencia de servicios básicos del Estado Miranda; la ANC no ha estabilizado la moneda, el supuesto dólar criminal circula más que nunca y no tiene ni redactada una sola ley; ni siquiera se sabe cuanto tiempo más durará en funcionamiento ni ¿qué le ha aportado a la Nación? la Mesita de dialogo más allá de la liberación de algunos presos políticos y aparecer un par de veces en cadena nacional, no se ha vislumbrado grandes acuerdos.

Ciertamente si la nueva Estructura Política Ilegal del gobierno (Luis Parra and Company), comparte la misma naturaleza que las anteriores, será torpe ya que no es el enlace idóneo de la oposición con el gobierno, primeramente, la mayoría de los diputados son del gobierno (50) y su legitimidad está enormemente cuestionada por la oposición y por la sociedad civil, adicionalmente ya la comunidad internacional desconoce la legalidad de esa Estructura Política Ilegal. Finalmente-y esto es lo más importante-será insuficiente para frenar las aspiraciones de una sociedad entera que no se rinde y que Partidos Políticos, ONG, Comunidad Internacional y Sociedad Civil luchan día a día para que retorne la Democracia a nuestras tierras.

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