La violencia en niños es una forma de crianza que recrudece en cuarentena

La COVID-19 mantiene al mundo paralizado, pero lo más grave es que la cuarentena impuesta en muchos países ha incrementado los niveles de violencia. Los niños son una población vulnerable, el estrés y la frustración del encierro eventualmente se deposita en los más pequeños de la casa.

A propósito de la celebración del Día Internacional de la Lucha Contra el Maltrato Infantil, el 25 de abril, el equipo de Todos Ahora recogió información de primera mano sobre la situación de los niños a propósito del confinamiento.

Ahora es noticia: Claves para entender los cambios económicos que se dan en cuarentena

En este sentido conversamos con el abogado y coordinador general de Cecodap, Carlos Trapani. Él nos habló sobre el reto que enfrenta Venezuela en materia de maltrato infantil.

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¿Podemos decir que en Venezuela hay una normalización del maltrato como forma de crianza?

«Hay una cultura de violencia que ha ido escalando progresivamente. La violencia contra niños, mujeres, personas mayores, ha ido en escalada. No sólo en frecuencia, también en severidad».

En este sentido, Trapani explicó que la ausencia de políticas públicas, como las campañas de sensibilización, procuran dificultades para la atención y prevención del maltrato infantil. «En la medida en que la sociedad no toma conciencia de la importancia de la protección a la integridad y a los derechos de los niños, normaliza la violencia».

Precisó que normalizamos cuando nos es indiferente que un niño sea maltratado, golpeado, humillado o vejado.

En materia de derechos de los niños ¿cómo está Venezuela frente a otras regiones?

«Venezuela dio un avance importante en el reconocimiento de una ley profundamente garantista. Les reconoció un conjunto de derechos a los niños y dio un salto cualitativo significativo».

Explicó que la LOPNA tiene un enfoque de carácter integral, sin embargo representa solo la hoja de ruta. Señaló que hay «enormes brechas», entre los aspectos teóricos normativos y la realidad que viven los niños.

«Hemos fallado mucho en términos de implementación, de programas, servicios y políticas sociales básicas». En ese sentido precisó que Venezuela tiene una «deuda pendiente». Igualmente explicó que lamentablemente en la mirada regional, la mayoría de los países retrocedieron. «Se han adoptado medidas regresivas que vulneran ese enfoque de los derechos de los niños que la convención desarrolló hace más de 25 años».

¿Puede una persona que fue víctima de maltrato en su infancia normalizar otros tipos de maltrato a lo largo de su vida?

Sobre esto, Trapani explicó que si bien no es un determinante, el maltrato en la infancia disminuye las probabilidades de un desarrollo integral, sano y armonioso. Enfatizó que no necesariamente quien sea víctima de maltrato será un maltratador en el futuro.

Destacó que lo que sí sucede frecuentemente es que el niño asimila que el maltrato es una forma de relación. Pueden pensar que el maltrato es una forma de poder, para lograr que otro se someta a mis peticiones.

En medio de la situación que vivimos ¿Podríamos decir que los niños están desprotegidos ante la violencia que surge en el hogar?

«Hay desprotección en la medida en que la violencia contra los niños está invisible. El Estado en el contexto de esta pandemia no ha priorizado la atención de los niños. El maltrato es como el virus, y es un virus que se agrava en una pandemia».

En la situación de cuarentena en donde muchos factores llenan de estrés a los padres, la frustración hace muy difícil la convivencia. Además indicó que frente a esta situación de incertidumbre no hay programas de apoyo para que los padres logren sobrellevar la carga. Es entonces cuando los niños resultan víctimas de todo ese estrés y frustración, que se filtra en forma de violencia.

Finalmente, el llamado que realiza Cecodap a las autoridades es a priorizar los derechos de los niños. Fortalecer el sistema de protección en los aspectos técnicos, programáticos y financieros, que permitan una adecuada atención.

Destacó la importancia de tener datos desagregados. «Cómo podemos desarrollar acciones específicas para grupos especialmente vulnerables. Cómo lo son los niños migrantes, niños con discapacidad, adolescentes privados de libertad, niños privados del cuidado parental».

«Cuando decimos la campaña #QuedateEnCasa pensamos en los niños que tienen una familia estructurada y hay niños que no necesariamente tienen esas posibilidades y alternativas».

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