Ciudadanos buscan ingresos extras para poder subsistir y acceder a la cesta básica

Muchos venezolanos recorrieron a la venta de productos y servicios desde sus hogares para poder cubrir los gastos alimenticios. En medio de una cuarentena que todavía mantiene a muchos en sus hogares sin poder estar al cien por ciento en sus trabajos. Muchos de ellos comenzaron a percibir un salarios con recortes, sin bonos y horas extras, por no estar presentes en sus trabajos, lo que disminuyó su poder adquisitivo.

En un  recorrido que hizo el equipo de Todos Ahora en la zona norte de Anzoátegui, se pueden ver distintos avisos en puertas de casas y en algunas urbanizaciones y condominios. Los avisos más comunes son la venta de: helados, cigarros, tortas, dulces o galletas. También los panes caseros, son parte de la propuesta de algunas personas brindar el servicio de pan casero a sus vecinos a la puerta de su casa.

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Venta de productos en los hogares

Luisa Serra, quien es maestra jubilada de 56 años, solo tiene un ingreso mensual por su pensión de 400.000 bolívares. Con lo que puede costear solo medio cartón de huevo y una harina de maíz.

Expresó que, siempre ha vendido helados caseros en su casa. Pero hubo un tiempo que el costo de la azúcar, las frutas, leche y otros ingredientes le imposibilitaron la tarea. También la falta de efectivo disminuyó muchos las ventas.

“El pago móvil y las transferencias me ayudaron a poder vender de nuevo. Aunque todavía la materia prima este muy costosa. Todavía me genera un ingreso que me ayuda a mantenerme, porque no tengo otro medio para mantenerme”, dijo. Otros entrevistados, que también tenían avisos de ventas de “tetas”, catalinas, pan dulce, y galletas, destacaron que no cuentan con el capital suficiente para iniciar con un emprendimiento  como se debe. Pero deben conseguir el sustento diario desde sus casas.

Precios accesibles para la comunidad

Cecilia Moya, quien es ama de casa, explicó que ha hecho muchos cursos de repostería y que a pesar de ser un trabajo fuerte, y con ingredientes costosos, debe mantener unos precios accesibles para los vecinos y las personas de su urbanización que son los más asiduos a comprarles sus tortas.

“Me gusta mantener precios que sean competitivos, porque actualmente son muchas personas en el edificio que de alguna u otras forma están vendiendo algo para “resolver el diario”, y debo mantener mis clientes, vendo porciones de torta en 0.95 $ sencillas y tortas frías en 1.50 $”, comentó.

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