Un Niñito, Un Osito: la campaña que nació en Mérida para llevar alegría a los pequeños

La COVID-19 llegó para cambiar la vida de manera drástica de todas las personas a nivel mundial, y sin duda alguna los niños, niñas y adolescentes representan a esa población más afectada. Pues, tuvieron que enfrentar grandes cambios en sus rutinas cotidianas para poder sobrellevar el confinamiento desde casa. Por este motivo, Karina Alarcón, una joven merideña, tuvo la iniciativa de desarrollar una campaña social que lleva por nombre “Un Niñito, Un Osito” que tiene como finalidad llevar alegría, amor y ternura a esos niños a través de un juguete.

Esto, ya que los muñecos representan magia y emociones en el mundo de estos pequeños, además de estimularlos en el desarrollo de ciertas capacidades de aprendizaje.

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¿Cómo nace la campaña de Un Niñito, Un Osito?

La campaña Un Niñito, Un Osito nace cerca de los 40 días de haberse declarado la cuarentena radical en todo el país. Después de hacer ese proceso de observación sobre la nueva realidad en la que estábamos inmersos y en medio de una incertidumbre por lo que estaba sucediendo. Entonces, se nos ocurrió esta iniciativa de elaborar un osito tejido a crochet para llevar alegría, amor, ternura, paz y fe a los niñitos de diferentes comunidades de nuestro estado para hacerlos sentir acompañados. Entendiendo que siempre un juguete y específicamente los ositos tienen una conexión con los niños.

Aseguró que como tienda tenemos el concepto de que nuestros juguetes tienen alma entonces que ellos puedan sentirse identificados con este elemento es una de las características históricas en las que nos basamos.

Apadrinar desde cualquier rincón del mundo

Fuimos incorporando nuevas ideas a esta campaña. Una de ellas fue incluir padrinos quienes desde cualquier rincón del mundo pueden comprar un osito y nosotros nos encargamos de entregar ese regalo acompañado de una cartica a los niños.

Hemos tenido personas que han apadrinado desde Venezuela hasta países como Qatar, Vietnam, España, Curazao, República Dominicana, Costa Rica, Argentina, Estados Unidos y otros. Todas estas personas se sumaron desde la primera edición y ya se han convertido en unos padrinos constantes.

La campaña se empezó a ejecutar a través de las redes sociales. La primera meta se trataba de elaborar 50 ositos para 50 niños, pero la recepción de las personas fue maravillosa y en 24 horas superamos la meta logrando así 100 ositos para 100 niños.

La primera entrega la realizamos en nuestra comunidad. Fuimos de casa en casa llevando estos ositos, nuestra mejor satisfacción era ver sus caras de sorpresa y de alegría era maravilloso. Cuando los padres leían esas carticas había una información para ellos en donde se explicaba con detalle a través de una evaluación de la psicopedagoga María Daniela Castillo que es un apoyo de nuestra tienda sobre la importancia de este juguete en las manos de los niñitos.

¿Quiénes forman parte de esta campaña?

Nuestro proyecto inicial se trata de un emprendimiento familiar que tenemos mi mamá y yo. Allí creamos piezas tejidas desde hace algunos años lleva por nombre la Tiendita de Landora @latienditadelandora y la campaña “un niñito, un osito” nace desde nuestra tiendita. En estas ediciones contamos con el apoyo de dos chicas tejedoras que quisieron sumarse a esta labor y elaboraron algunos ositos para repartiros a los niñitos.

Llamado a las personas a que se sumen en las donaciones

Estamos incluyendo en nuestra campaña la donación de ropa en buen estado, juguetes y alimentos no perecederos. Trabajamos con un censo previo del lugar en donde vamos a realizar las entregas de los ositos. No estamos en capacidad de resolver problemáticas tan complejas, intentamos por ejemplo determinar los casos más álgidos en pro de la comunidad por lo que es importante que muchas personas se sumen a la campaña para que puedan donar y seguir llegando a más comunidades.

Asimismo, contamos con el apoyo de muchos emprendimientos merideños que nos han donado postres, dulces y galletas y nosotros lo llevamos como una gran fiesta a los niños. Es muy bonita la receptividad, aunque estemos en estas condiciones.

Satisfacción por la labor que siguen realizando

La experiencia siempre ha sido muy positiva. Los padres muy agradecidos, llegamos a un porcentaje pequeño en las comunidades porque la data de niños es bastante grande de nuestro municipio y en la ciudad. Pero, tenemos la fe y la convicción de quererlo hacer cada vez que podamos.

Ya casi vamos por nuestra tercera edición en el mes de diciembre y eso nos llena de mucha alegría. Hasta el momento hemos entregado 200 ositos y la intención es ir por 100 ositos en la próxima entrega. Estas acciones las hacemos de una manera totalmente desinteresada y profundamente lleno de amor.

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