#ReportajesTAH Cambalache, una comunidad indígena en crisis

La comunidad indígena waraos no es la excepción a la crisis humanitaria compleja que atraviesa Venezuela. En este contexto pandemia las dificultades que sufren solo se han visto agravadas sin ser tratadas por el régimen de Nicolás Maduro con eficiencia.

Las enfermedades, el deterioro de las casas, la falta de comida, agua e incluso educación son solo algunas de las señales de alerta para la situación delicada de los indígenas. En Todos Ahora conocimos de cerca la realidad que vive esta parte de la población a través del reportaje que les presentamos a continuación.

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¿Cómo viven la comunidad indígena waraos?

En Puerto Ordaz, estado Bolívar, a la orilla del río Orinoco, se encuentra la comunidad indígena warao, sumergida en el abandono y la decadencia.

María, madre, abuela y parte de la comunidad de los waraos de nacimiento, lloró mientras explicó el dolor que siente al ver a sus nietos e hijos dormir sobre tierra. Además de ver a los más pequeños romper en llanto a causa del hambre.

“Mis nietos me han dicho que tienen hambre. Pero yo no he podido hacer casi nada por ellos, no tenemos comida, ni agua potable, tomamos agua del río para beber. Al final eso le genera enfermedades a los niños, como diarrea”, alegó mientras corrían lágrimas por su rostro.

El río Orinoco es su principal fuente de alimento y agua, a veces para beber cuando no tienen opción, el resto es para lavar sus vestimentas, por lo tanto se convierte en un foco de enfermedades para la comunidad.

Venancio Narváez, cacique de la comunidad, relató que por lo menos han tenido mejoras en el consumo del agua gracias a que UNICEF instaló un tanque para los pobladores del lugar.“Nos dijeron que el agua de ese tanque es solo para beber y cocinar, la ropa se lava en el río, también nos están ayudando a construir una escuela aquí”, indicó.

El jefe de la zona confesó que trabaja para los demás sin sueldo. «El único dinero que entra a mi bolsillo es el pequeño bono del carnet de la patria, y eso solo me alcanza para comprar un paquete de azúcar y dos paquetes de harina P.A.N, más nada”.

El paludismo ha causado la muerte de cuatro waraos en lo que va de año

Para el momento de la visita no se conocía ningún indígena contagiado por COVID-19 en la comunidad. Así lo confirmó Venancio, quien contó que la enfermedad que azota al pueblo warao es el paludismo, y que además, han fallecido cuatro habitantes por causa de la misma.

Detalló que las víctimas son dos niños: uno de 11 y otro de 13, un joven de 22 años y un hombre de 40 años.

El cacique dijo que no cuentan con mosquiteros ni mucho menos chinchorro para cuidarse de las picadas de plagas, las hamacas que tienen están rotas y desgastadas.

José Martínez, un hombre de 50 años, parte de la comunidad de los waraos desde hace dos años expresa que el paludismo es una de las causas principales de las muertes de niños y adolescentes.

“Aquí han muerto niños porque no se les ha podido tratar el paludismo, además que trasladarlos a clínicas está difícil, no hay dinero, no podemos ayudarlos”, contó.

En la comunidad no hay hospitales cercanos, deben caminar una hora para llegar, los centros de salud que hay tampoco tienen medicinas para tratar el paludismo, muchos de los waraos mueren por falta de atención médica.

Según el informe de Condiciones de Vida de las Comunidades Indígenas 2019 realizado por Kapé Kapé, el paludismo ocupa un 34,8% de las comunidades, estando más presente en adultos en relación a los niños. 

Parte de lo que viven en Cambalache. Foto: Jessica León

Desnutrición en niños y adultos

Faniel Ramírez, especialista en Naturopatía y Nutrición Ortomolecular, manifestó que existen diferentes teorías en cuanto a la desnutrición.

El especialista contó que esta enfermedad es causada cuando una persona no se alimenta correctamente. Indicó que, por tanto, los afectados pueden almacenar una gran cantidad de parásitos en su estómago.

Asimismo, años tras años los parásitos van absorbiendo los nutrientes y eso va a permitir que no exista una correcta absorción.

«Las consecuencias principales son no comer las cantidades necesarias, no desparasitarse y una hipotensión que causa un debilitamiento excesivo», expresó Faniel. 

Foto: Jessica León. Todos Ahora

Los pueblos indígenas sufren una mayor prevalencia de desnutrición y otros problemas alimentarios que se diluyen en las cifras del hambre y miseria en las comunidades waraos.

Los waraos no cuentan con agua potable, a pesar de que, a veces las cisternas pasan por la comunidad, pero carecen de efectivo para comprarla, y se ven en la necesidad de sacar agua del río para beber. Por esta razón muchos niños y adultos resultan enfermos.

Recientemente se dio a conocer el informe 2019-2020 de la Encuesta de Condiciones de Vida, arrojó como resultado que 166.000 niños menores de 5 años califican como desnutridos desde el indicador peso-edad.

Testimonios sobre la alimentación

Divisa, quien vive en Cambalache, tiene tres hijos que han padecido de desnutrición crónica, el más pequeño está extremadamente delgado, los otros tres comentaron que están acostumbrados a comer una sola vez al día.

¨Hay veces que comemos dos comidas al día porque no tenemos para comprar. Otras veces oscurece y solo hemos comido una sola vez, la bolsa para quince días solo trae dos kilos de azúcar, dos kilos de arroz, dos kilos de pasta y un aceite¨, dijo Divisa mientras sostenía en sus brazos a su hijo de dos años.

Así cocinan en la comunidad de Cambalache. Foto: Jessica León

Al final, las familias tienen una dieta a base de yuca y agua de maíz, e incluso beben agua estancada para calmar la sed en una zona donde no llega el servicio del agua por tubería.

Sin esta alternativa, y al estar cercenados sus medios tradicionales de producción, queda comprar en el mercado negro donde los productos que se venden tienen precios exorbitantes. Un ejemplo es el mercado de San Félix, con predominancia de productos brasileños con costos muy elevados.

Armando Obdola, presidente de la organización Kapé Kapé, mencionó que, las mismas políticas del Estado son causante de la deficiencia alimenticia de los indígenas. Dijo que los programas de alimentos para los waraos no existen, y que además son programas  eventuales.

No cuentan con embarcaciones para pescar

Los waraos no cuentan con motores para encender las lanchas que están varadas desde hace un año en la orilla del río. El cacique dijo que cuatro de las 10 que tienen están dañadas y oxidadas a causa del sol y del agua.

Las lanchas eran el único medio de transporte para pescar y trasladarse a comprar los alimentos y solventar las emergencias médicas.

El trabajo de muchos indígenas se basa en la venta de pescados. Así obtienen el efectivo para comprar alimentos, pero en vista de que carecen de embarcaciones no han podido abastecerse de su comida diaria.

Poca producción en sus siembras

Venancio contó que necesitan sembrar yuca salada y dulce, pero no cuenta con los recursos para comprar la semilla para cultivarla. Por esto se ven en la necesidad de comprar comida a las afueras de la comunidad. En este sentido, el Cacique lamentó no poder disfrutar de su propia tierra y su producción.

En estos momentos la siembra es escasa, la yuca muchas veces es amarga y no apta para comerla.

Comedor reparte 250 platos de comida diarios a waraos

En la entrada de Cambalache, hay un pequeño comedor, dirigido por María Díaz, quien junto a 10 voluntarios reparten 250 comidas a misioneros.

La comunidad cuenta con ocho sectores. Cada uno son beneficiados con los alimentos. Principalmente los indígenas porque son los más vulnerables de la zona, atienden a personas discapacitadas, tercera edad, mujeres embarazadas, y niños con desnutrición.

Díaz manifestó que el comedor no cuenta con recursos propios para continuar sus labores, necesitan ser equipados con alimentos, y con una cocina que tenga una bombona grande para preparar la comida.

UNICEF le brinda apoyo a los indígenas

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) construirá una escuela que tendrá tres salones con pupitres y pizarras. Esto incluirá los materiales para el estudio, zona de recreación, y un pequeño comedor ampliado. Los mismos waraos se encuentran en la construcción de la zona educativa.

Por otro lado, debido a la falta de agua potable, también donaron material para la construcción de un tanque grande hecho con bloques y tuberías nuevas, el agua para beber será directamente de una cisterna que enviará la organización y será totalmente gratuito.

Foto: Jessica León. Todos Ahora

Sin ayuda gubernamental

Para los indígenas los entes gubernamentales no existen, ya que, no han velado por los derechos fundamentales de toda la comunidad, mientras tanto, ellos continúan reclamando su derecho a la vida, a la salud, protección social y alimentaria.

Las comunidades indígenas waraos en Cambalache están en una crisis nunca antes vista, las enfermedades se han generado por la ausencia de políticas públicas en el estado Bolívar. Un escenario que se repite con mayor incidencia en este territorio del estado Bolívar.

Foto: Jessica León. Todos Ahora

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