PAC: ¿Solución u otro paño caliente al sistema eléctrico merideño?

El sistema eléctrico en Mérida y en varios territorios del país entró en colapso desde hace años. Sin embargo, estas últimas semanas empeoró y la población es más vulnerable debido a la cuarentena.

En Mérida implementaron un Plan de Administración de Carga (PAC) desde el 20 de abril. Esto con la finalidad de apaciguar las fallas. Dicho plan consiste en quitar el servicio eléctrico a los 41 sectores no prioritarios del Estado durante seis horas corridas. Se hace de forma cronológica asegurando el servicio para los ciudadanos con un menos impacto entre 11 y 17 horas seguidas con el servicio.

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A pesar del anuncio, la medida no se cumple en su totalidad. No se estableció un horario organizado. Además las seis horas dependen de la cantidad de carga que solicite el despacho en situaciones “normalizadas”. Sin un riesgo mayor por parte del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Lo que significa que siguiendo el orden que lleve Corpoelec hay sectores donde de seis horas pasan a 12 sin el servicio.

Generador de oscuridad y atraso

Desde hace tres años marzo y abril se caracterizan, por alguna razón, por ser los dos meses predilectos para aumentar las fallas en el servicio eléctrico. En el 2018 en esos meses se reportaron apagones en la comunidad andina de 15 horas.  Para marzo del 2019 el mega apagón de cinco días y actualmente los días seguidos sin electricidad entre seis y 12 horas.

El ingeniero Pedro Mora, presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería Eléctrica, Mecánica y Profesiones Afines en Mérida (AVIEM) y profesor de la Universidad de Los Andes (ULA), publicó, hasta ahora, seis libros sobre el tema. Para abril del 2018 lo definió como un “monstro  generador de oscuridad y atraso”.

Para ese entonces, cuando aún había mayores posibilidades para encontrar una solución, el ingeniero expuso las capacidades que poseía el sistema para el momento y por consiguiente los resultados que generaban.

“Lo primero que hay que aclarar es que las represas y los embalses en todo el territorio nacional tienen suficiente agua para la funcionalidad de las distintas plantas. Muchas de ellas paralizadas, caso de las tres plantas de la región andina y otras aún sin terminar o paralizadas, pese a la inversión millonaria en dólares.

El sistema hidroeléctrico instalado en Guayana tiene la capacidad de generar más de 16 mil megavatios, suficientes para alimentar a todo el país sin inconveniente alguno. El problema está en la capacidad de las líneas de transmisión que solo están en condiciones de soportar cerca de 7 mil megavatios. Es decir, más de la mitad queda en desuso y sin poder aprovecharse”, especificó el especialista.

Solución a corto plazo

El ingeniero Mora para el mismo año, 2018, expuso ante el Consejo Universitario de la ULA una posible solución a corto plazo. Si se hubiera logrado aplicar tal vez los deterioros actuales no estarían colapsados.

Sus medidas exponían lo siguiente: “la reducción del huso horario nacional a media hora y en dos bloques, lo que significaría para esta oportunidad un ahorro diario en suministro del sistema de Guri.

La compra a Colombia de 250 megavatios podría reducir el racionamiento al menos 4 horas. El cambio urgente de luz incandescente por luz blanca y la conformación de un equipo de recuperación a nivel industrial de los bombillos de luz blanca.

La reactivación de plantas termoeléctricas con crudos extra pesados. Dada la localización de la faja petrolífera del Orinoco y las plantas instaladas en sus adyacencias, representa una obvia solución al caso sin necesidad de bombeo sino a través de barcazas.

Finalmente  la creación de una autoridad única en el estado Mérida, representada en la persona del gobernador Ramón Guevara. A los fines de que convenga con las autoridades de Corpoelec todo lo relacionado con las soluciones y el cronograma de cortes del suministro eléctrico”.

Planta Don Luis Zambrano de El Vigía

También, para el 2018, Mora habló sobre la Planta Don Luis Zambrano de El Vigía. Una de las fuentes de electricidad para la ciudad de Mérida que ha decaído progresivamente. Sufre el abandono en cuanto al mantenimiento interior y exterior, con la falta de poda en los alrededores. Además presenció un incendio forestal.

Sumado a eso se refirió a la falta de capital humano.  “Ausencia de personal calificado en el área, puesto que en los últimos tiempos muchos se han ido del país o han renunciado a la empresa Corpoelec. Hay cuadrillas de trabajo de la empresa eléctrica conformadas por dos o tres personas, lo que es insuficiente para mantener un servicio tan efectivo”.

En la ineficacia actual del sistema, el ingeniero Pedro Mora sin titubear, resume la problemática en tres aspectos:

1. Falta de mantenimiento del sistema.

2. Robo descarado de más de 100 mil millones de dólares americanos destinados a recuperar el sistema eléctrico.

3. Falta de combustible para las plantas termoeléctricas.

Protector que no protege

Por otro lado, enfocado en la misma termoeléctrica, a principios del año Jehyson Guzmán a quien llaman protector de Mérida, y el comandante de la ZODI  22, Danny Ferrer realizaron una visita a las instalaciones junto al Estado Mayor Eléctrico. Esto, “a fin de evaluar la situación del sistema eléctrico en la entidad. Que se ha visto afectado por algunos eventos a nivel nacional. Los cuales están siendo revisados minuciosamente, para tomar los correctivos necesarios”, según la información emitida por prensa ODDI.

Posteriormente la misma fuente reveló que el 16 de abril “continuando con las actividades de acompañamiento al personal de Corpoelec, en compañía del protector Jehyson Guzmán y demás integrantes del estado Mayor Eléctrico, se apersonaron a conversar con el equipo de trabajadores del colectivo Ali Primera. Quienes vinieron desde la capital de la República, para encargarse del mantenimiento de la Unidad ll/PTDLZ.

De igual manera se realizó la visita a las subestaciones Vigía III, y Vigía II, para coordinar algunos trabajos especiales que se tienen planificados. Con el  fin de optimizar su funcionamiento y garantizar la operatividad de estas dependencias que permiten la interconexión con el SEN a nivel del sistema de transmisión.

Con estos trabajos se espera ir normalizando la prestación del servicio eléctrico en la entidad. Sin embargo para estabilizar al SEN, se continuarán los proyectos de inversión en materia de generación transmisión y distribución. Por lo cual se continuará la aplicación del Plan de Administración de Carga (PAC).  Sujeto al comportamiento de la demanda, esperando que está medida transitoria que en adelante será informada por los medios de comunicación, sea minimizada en su ejecución hasta su total normalización”.

¿En qué consiste el Plan de Administración de Carga (PAC)?

El Plan de Administración de Carga (PAC) es una alternativa que empezó aplicar Corpoelec  al estado Mérida, para lograr abastecer de electricidad a los sectores prioritarios suspendiendo el servicio a otros que no lo son durante seis horas consecutivas.

El 21 de abril, aunque la medida ya se estaba evidenciando en algunas parroquias de la ciudad, Corpoelec informó oficialmente que en Mérida “será aplicado en lapsos de seis horas para el momento que las condiciones del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), lo amerite. Una vez el circuito cumpla con ese tiempo fuera de servicio, pasará al final de una lista, hasta que vuelva a ser requerida su administración de carga.

Se trata de una metodología que ya no será por bloques programados en horarios específicos durante el día, ahora todos los 41 circuitos no priorizados que conforman el sistema eléctrico en Mérida, formarán parte de una sola lista. Donde estarán ordenados cronológicamente, para ser administrados cuando sea requerida su administración.

De esta manera cada vez que un circuito entre en el PAC, la parada será por seis horas continuas siempre y cuando no se presente alguna situación extra. Como por ejemplo una caída del sistema o una avería local que pudiera afectarlo de manera directa”.

Más detalles sobre el PAC

El plan se estableció para que los ciudadanos también tuvieran un control específico de su tiempo previniendo las horas sin electricidad. Pero para ello es necesario mantener un horario donde las personas estén previstas de los cortes y evitar alguna avería de electrodoméstico.

Según las autoridades este calendario no es posible proporcionarlo porque no mantienen el control de la cantidad de megavatios que el despacho les pueda solicitar. Así lo explicó el Director de la Corporación eléctrica, Corpoelec, Ricardo Cadenas en una entrevista para Caraota Digital.

 “No hay un horario como tal. Nosotros agarramos todos los circuitos del Estado Mérida, menos los prioritarios donde se encuentran los centros de salud. Esos no entran en el sistema de administración de cargas.

 El resto entran en lo establecido de las agujas del reloj. Cuando el despacho solicita tantos megavatios se sacan esos circuitos que cumplan con la cantidad indicada que me pide el despacho. El estado del servicio eléctrico está muy delicado pero estamos trabajando en eso.

Por lo tanto, pueden ser seis horas como 18 entre los cortes eléctricos. Estamos tratando de que sean solo seis horas de interrupción en condiciones normales. En condiciones desfavorables como un evento que influya en el suministro a través del sistema eléctrico nacional igualmente estarán afectados”, explicó el director Cadenas el día de ayer 24 de abril.

Un ejemplo de una interrupción desfavorable, se contempló durante la mañana del 20 de abril cuando Corpoelec informó que la falla prolongada del servicios en varios sectores se debía a la avería en el circuito dos de la Subestación Mucuchíes.“ Desde primeras horas de la mañana de hoy lunes 20 de abril de 2020, las comunidades ubicadas desde el sector Valle Hermoso, Mucurubá, Apartaderos y hasta la Laguna de Mucubají, se encuentran sin servicio eléctrico, por lo cual nuestras cuadrillas ya están abocadas para resolver lo antes posible esta interrupción”.

Denuncias por parte de los ciudadanos y las ONG

Los merideños mantienen reportes por las redes sociales cuando sus hogares se apagan y posteriormente cuando el servicio se restablece. Para comunicar y a su vez denunciar la cantidad de horas que permanecieron sin electricidad.

Debido a que las autoridades han ignorado los reclamos por las redes, 108 ciudadanos pertenecientes a todas las parroquias del municipio Libertador decidieron organizarse hace cuatro meses para establecer una denuncia formalmente.

Uno de sus integrantes, quien prefirió mantener su nombre en anonimato, le contó al equipo de Todos Ahora cómo han estructurado su trabajo.

Odisea

En primer lugar visitaron a las autoridades responsables del funcionamiento del Servicio eléctrico, para obtener información oficial sobre las causas del problema. Segundo diseñaron y desarrollaron talleres para obtener información sobre el servicio nacional, regional y local del sistema de electricidad desde sus procesos históricos, legales y de operación total. Tercero el 6-monitoreo permanente por parroquias y sectores de los cortes, número de fallas y su horario.

Con el apoyo de las ONG  implementaron un diseño y desarrollo de un estudio cualitativo. Desde la perspectiva de los derechos humanos, derechos sociales y derechos emergentes o de tercera generación.

Sin embargo, la fuente afirma que el cuatro de marzo  “ante el silencio administrativo de las autoridades, realizamos denuncia formal en la Defensoría del Pueblo. Con mesa de trabajo junto a las autoridades del Estado Mayor de los servicios. Allí se llegó a acuerdos muy importantes para mejorar en cierto modo el grave deterioro del sistema que ellos mismos confesaron ante la contundencia de nuestros argumentos y evidencias. Nos convocaron a una mesa de trabajo pero nada de lo que allí se acordó se ha cumplido”.

Observatorio

El Observatorio de Derechos Humanos (ODH-ULA)  al igual que estos ciudadanos fijaron su posición en rechazo hace dos años y para esta misma fecha entre el 6 y 18 de abril de 2018, al interponer una denuncia ante las oficinas de Corpoelec y Aguas de Mérida (Aguamerca).

“En vista de que ninguna de estas denuncias fue respondida, el 4 de julio de 2018 se introdujo un recurso ante el Tribunal de Municipio de Guardia. Quien declinó la competencia en el Tribunal Contencioso Administrativo del estado Mérida. En consecuencia, el 11 de marzo de este año el ODH-ULA introdujo una demanda contra Corpoelec en el Tribunal competente, fundamentada en la Ley de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo.

Además, este año 2020 el ODH-ULA ha introducido dos denuncias ante la Defensoría del Pueblo. Debido al precario funcionamiento de los servicios eléctricos y de agua potable. Exigiendo la actuación de este organismo defensor ante las empresas responsables del suministro de ambos servicios, Corpoelec y Aguamerca. Ninguna de las dos denuncias ha sido respondida”, informó el observatorio en un comunicado de prensa publicado el pasado 22 de abril.

Igualmente, hace público su descontento frente al PAC. “El ODH-ULA rechaza la reciente publicación de un plan de racionamiento del servicio eléctrico, llamado Plan de Administración de Carga (PAC), para el estado Mérida. El cual contempla cortes de seis horas continuas, sin horarios ni fechas establecidas. La realidad constatada por este Observatorio es que la mayoría de los sectores, al menos en los municipios Libertador y Campo Elías, suman 12 horas diarias sin electricidad”.

Más denuncias sobre el PAC

El Observatorio de La Gente Propone, también ha estado en constante seguimiento con el apoyo de los ciudadanos a través de su grupo de WhatsApp y otras redes sociales. Realizaron una encuesta para evaluar la deficiencia de los servicios públicos, entre ellos el eléctrico.

Asimismo, han recibido notificaciones donde el racionamiento de seis horas no es cumplido. La suma llega hasta 12 horas en la ciudad. A veces continúas otras con intervalos donde va y viene el flujo eléctrico. En cuanto a las zonas alejadas como los pueblos del sur, presencian días seguidos sin electricidad ni señales de comunicación.

La falta de energía afecta sectores comunes de un humano como las rutinas. Por ejemplo, Paula Rangel una joven ulandina residenciada en la Av. Las Américas ha vivido las 12 horas continuas sin servicio. Dentro de las cueles no puede ni cocinar debido a que vive en una residencia afectada por la ausencia  del gas.  Por ende, no puede acceder a la alternativa de usar una cocina eléctrica.

Tampoco tiene acceso al agua porque sin luz la bomba no eleva el líquido hasta su piso y dentro de un edificio no se considera alternativa de muchos, cocinar a leña.

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