Mérida vive diferencias salariales durante la cuarentena

La cuarentena provocada por la COVID-19 ha paralizado la economía en todo el mundo. Mérida vive diferencias salariales  y por supuesto no se escapa de esta realidad.

Los precios suben, los trabajos están paralizados y las opciones en busca de una alternativa son escasas tras las restricciones preventivas.

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Sin embargo, se llegan a apreciar tres realidades diferentes en cuanto a los ingresos económicos durante la pandemia.

Diferencias salariales: sueldo base de la empresa privada

Andrea Camargo es profesora de francés en la Alianza Francesa de la ciudad de Mérida. En tiempos regulares solía recibir un sueldo base, el mínimo propuesto por el gobierno, más un extra por cada alumno y horas de clases impartidas.  Este salario variaba dependiendo del mes y las horas que trabajaba.

“Me pagan el sueldo base establecido por el Estado (800.000 bolívares) más las horas de clase impartida en dólares. El total me dura una semana o dos dependiendo del mes y el número de horas dadas. Por lo que no es suficiente”, comentó Camargo.

Pero, debido al confinamiento, ese ingreso extra por alumno y horas no se logró mantener. La Alianza Francesa está cerrada y sustenta a sus empleados solo con el sueldo mínimo correspondiente.  

Para lograr un estado económico estable la profesora Camargo decidió hacer otro tipo de actividades, como la venta de productos tipo garaje y trabajos freelancer.

Sueldo de empleados públicos

En cuanto a empleados públicos se encuentra el profesor universitario e historiador, Carlos Moreno, actualmente el director de la Fundación para el Desarrollo Cultural del Estado Mérida (Fundecem). Antes de la cuarentena mantenía un sueldo estancado, pero con el aumento del primero de mayo se elevó a un salario mensual de 2.900.000 bolívares.

“Me dura el sueldo casi dos días. No es suficiente para cubrir mis necesidades básicas”, dijo a modo de protesta el profesor Moreno quien durante la cuarentena ha recibido la misma remuneración.

Su trabajo inicial es la dirección de Fundecem y como extra labora como docente universitario contratado, a pesar de eso le es imposible cubrir sus necesidades básicas.

Aumento de ventas al 80% durante la cuarentena

Los comerciantes independientes perciben una realidad distinta en cuanto a sus ingresos. Durante la cuarentena aumentaron las ventas en productos alimenticios a un 80%, informó Zuleimy Rojas, quien junto a su familia viven del comercio desde hace 16 años.

La familia Rojas comenzó el negocio en uno de los pueblos del sur de Mérida, Aricagua. Allá trabajaron por 13 años y luego se trasladaron a la ciudad, donde llevan tres años vendiendo carnes, verduras y alimentos no perecederos en un anexo de su hogar usado como local comercial.

Es un negocio familiar donde padres e hijos colaboran en común. “Tenemos una buena organización, mi papá y mi mamá son los encargados y nosotros ayudamos en lo que podemos. Diría que ellos son los jefes y nosotros, mis dos hermanos y yo, los empleados”, comentó Zuleimy.

A la familia Rojas, a diferencia de los profesores Camargo y Moreno, sí le es suficiente el ingreso que reciben. Esto, como comerciantes independientes para mantenerse económicamente estables.

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