Médica venezolana en España: «Los primeros días de la pandemia llegaba a casa llorando»

Cristina María Fernández Mirás, egresada de la Universidad Central de Venezuela como licenciada en Medicina General, emigró hace tres años de Caracas, Venezuela. Como muchos partió en búsqueda de mejores oportunidades laborales. En toda su experiencia como médico, después de trabajar en el Hospital José María Vargas en Caracas, no se imaginó nunca vivir una crisis sanitaria en su nuevo lugar de residencia. Su responsabilidad ante la crisis de la COVID-19, que acecha a España desde hace más de 40 días, es admirable.

La doctora trabaja desde hace un año para un seguro médico en Madrid, España, el cual prefiere que no se revele su nombre. Ante la crisis fue transferida a un hospital privado en la zona de Aravaca, a las afueras de la ciudad. Este recibía a más de 100 pacientes por día.

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“No tenemos tanta disponibilidad de camas en comparación con los hospitales públicos que tienen más de 1.000 cupos y, sin embargo, estaban muy colapsados al comienzo y en varias ocasiones recibimos pacientes transferidos por ellos. Debemos atender a todos los infectados por igual, tengan o no tengan seguro médico, no podemos negarle la asistencia clínica a nadie”, agregó.

Fernández comenta que en los primeros días del brote del virus, ver llegar a tantos infectados uno tras otro, fue una experiencia que le dejaba un vacío a nivel personal. Añadió que “al decidir estudiar medicina debes atenerte a blindar tu corazón y prepararte para dar buenas y malas noticias a familiares constantemente y si pensaba que en Venezuela lo había aprendido, esta crisis me blindó por completo”. Experimentar tan de cerca una pandemia como la que estamos viviendo actualmente, es una labor que sin duda la graduó en madurez emocional.

“Los primeros días llegaba a casa llorando, estaba muy preocupada de contagiar a mis familiares y usaba el tapa bocas también en casa. Tomaba ansiolíticos para poder calmarme y lograr dormir. Con el pasar de los días, poco a poco fui asimilando la situación y hoy por hoy podemos decir, que a nivel médico estamos más preparados”.

Cuarentena, médica venezolana habla
Foto: Referencial

El tratamiento médico y la atención a los pacientes, lo más difícil de la crisis

Cristina comentó que el proceso de atención a los infectados por coronavirus es totalmente diferente a una atención rutinaria. “Cada paciente que ingresa al área de hospitalización debe mantenerse totalmente aislado. Por esto, cada día debemos llamar a sus familiares para que se enteren de la evolución del paciente y cuando estos se agravan y sospechamos que no van a resistir mucho tiempo, contactamos de inmediato a sus familiares para prevenirlos y que no reciban la noticia de su fallecimiento por sorpresa”.

La doctora dijo que al comienzo fue complicado atender a los infectados debido a que, al ser un virus totalmente nuevo para todos, no tenían la respuesta exacta de qué medicamento funcionaba mejor para lograr una rápida recuperación. “Recibíamos recomendaciones de otros hospitales. Así fue como poco a poco fuimos creando nuestro propio criterio y aplicándolo en nuestros pacientes hasta lograr su recuperación cada vez, de una forma más rápida y eficientemente. A muchos debíamos asistirlos por teléfono, recomendándoles no dirigirse al hospital a menos de que comenzaran a presentar síntomas graves”, completó la médica.

A pesar de que el mayor pico de infectados ya pasó y actualmente existen plantas enteras completamente libres de pacientes en los hospitales, el personal sanitario espera una nueva ola de infectados, sólo que esta vez en menor cantidad. “Todos se tienen que infectar. Seguiremos recibiendo casos pero en menor cantidad. Esto le asegurará una cama a cada paciente que deba ser hospitalizado y un mejor seguimiento a los que asistimos telefónicamente. Por esto es importante mantener la cuarentena tal y como lo hemos hecho hasta ahora”.

La nueva normativa del Estado español ¿buena o mala decisión?

A partir del domingo 26 de abril, el Gobierno de España permitió la salida de los niños menores de 14 años junto a uno de sus familiares. También el desplazamiento para hacer ejercicio y caminar cerca de la zona de residencia a partir del 2 de mayo, para el resto de la población.

En menos de 24 horas de haber acatado la normativa del Estado, se volvió viral en redes sociales el hashtag #irresponsables, el cual muestra el poco distanciamiento social que se veía en las calles, en ciudades como Madrid y Barcelona. Aún se espera algún comentario del presidente de España y confirmar la normativa de poder salir a realizar actividades deportivas a partir del 2 de mayo.

“Esto fue una pequeña prueba de que muchas personas aún no entienden lo delicada que es la crisis de la COVID-19. Ya sea porque no se ha infectado nadie cercano a su círculo social, porque entre ellos no trabaja ningún personal sanitario o simplemente porque no ven noticias”. Cristina comenta que, por esto y más, no ve viable la opción de volver a la rutina cotidiana hasta que se encuentre una vacuna al coronavirus.

“Madrid, por ejemplo, es una ciudad que se mueve mucho en transporte público. Por más que se recomiende el uso de bicicletas o vehículo privado, no todos pueden optar por estas opciones. Muchos viven o trabajan a las afueras de Madrid y no es factible usar bicicleta en autopistas y los que no tienen licencia como yo ¿cómo hacemos? El transporte público es la única vía”, añadió.

Transporte público, factor clave según la médica

Así como en España, muchos países a nivel mundial dependen del transporte público como único método de desplazamiento hacia sus trabajos o viviendas. Acá llega la pregunta: ¿Cómo regular su uso manteniendo un distanciamiento social propio para no contagiarse y al mismo tiempo no llegar con retraso a su lugar de trabajo?

Esta es una de las interrogantes a las que Cristina más le teme, debido a que “no habrán suficientes autobuses y conductores para llevar sólo a 20 personas por vehículo y garantizar que todos lleguen a tiempo a sus lugares de trabajo, cuando normalmente iban más de 100 personas en un solo autobús. Además, ¿el acceso a los vagones en el metro cómo se controla?”, afirmó. Hay más de seis millones de habitantes solamente en Madrid y será casi imposible controlar a tantas personas si todas vuelven a su vida normal al mismo tiempo.

Conciertos, festivales, apertura de bares, o cualquier acto que involucre a tantas personas en un mismo lugar, no se podrán celebrar en largo tiempo. “Aún no sabemos a ciencia cierta si los que se han recuperado del virus lo pueden volver a contraer. Tampoco es totalmente concreto que los niños no se pueden contagiar; de hecho hace poco tuvimos un caso de una niña de cuatro años infectada por COVID-19”, agregó Cristina.

Consecuencias para el personal sanitario al pasar el Covid-19

Actualmente todo el personal sanitario es necesitado en cualquier hospital de España, pero ¿qué pasará cuando la COVID-19 acabe y comience a sentirse aún más la crisis económica?. El pasado 20 de abril, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de La Comunidad de Madrid, anunció que “cuando ya no sean necesarios” no será renovado el contrato laboral del personal sanitario que ha sido contratado en centros públicos de Madrid a raíz de la crisis. En el anuncio se refirió no sólo a enfermeros, sino también a médicos, auxiliares y celadores, así lo reseñó el Diario El Español. Muchos tienen contrato hasta finales de mayo, pero creen que puede ser anulado incluso antes. Según fuentes sindicales estos serían alrededor de 10.000 personas.

A pesar de que esto no afecta directamente a Fernández, debido a que trabaja en un centro privado, igualmente teme por su puesto al terminar la pandemia. La crisis económica mundial es algo que ya está sobre la mesa y España será uno de los países más afectados. “El recorte del personal en cualquier institución será el factor dominante después de la cuarentena y no sé hasta qué punto mi puesto está asegurado”, agregó la médica.

La salud de su país natal está entre sus principales preocupaciones

La doctora egresada de la UCV también mostró su gran preocupación por los que habitan en Venezuela: “Un país en donde la atención sanitaria es deplorable ¿cómo podrá sobrevivir a una pandemia? Tengo pocos colegas que aún viven en Venezuela y me han comentado que aún no se han visto tantos casos. Pero están preocupados porque la mayoría de las personas no cumplen a cabalidad con la cuarentena, lo cual es entendible porque ¿cómo le dices a una persona que vive de lo que trabaja diariamente para alimentar a su familia, que no puede salir?”.

Cristina hizo hincapié en la importancia de permanecer en cuarentena. Llamó a lavarse bien las manos cada dos horas y tratar de mantener el distanciamiento social estando en las calles. “Esto es lo único que podrá evitar los múltiples contagios, que es lo que más temo en Venezuela, que exista un colapso y que no tengan la disponibilidad de atender a tanta gente al mismo tiempo”, finalizó la médica.

Por: Mónica Dos Anjos, corresponsal de Todos Ahora en España

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