Volver
Compártelo:

La carrera a la Casa Blanca

Ante la elección presidencial venidera en los Estados Unidos, en medio de una pandemia tan agresiva y destructiva, es posible ver cómo los dos candidatos a la presidencia, de los partidos predominantes como lo son el partido Republicano y el Demócrata, se encuentran cada vez más agresivos en sus movimientos y declaraciones. Todo, para ganar cualquier tipo de ventaja ante este proceso venidero y carrera a la Casa Blanca.

Ahora es noticia: Tanquero iraní arribó a Venezuela con dos millones de barriles de gas condensado

Biden vs. Trump: rumbo a la Casa Blanca

Biden se ha enfocado en una campaña ofensiva. Misma en la que habla demasiado de la gestión del presidente Trump, en especial en lo concerniente a su manejo de la COVID-19, en el país con más casos de contagio de la región. Sin embargo, se visualiza otra perspectiva de su campaña a la Casa Blanca, la cual es la promesa electoral de reivindicaciones y gestiones sociales, en especial hacia los trabajadores.

Pues, el personaje antes mencionado, prometió crear una ley del trabajo. Esto, según el portal web El Nacional, donde citan a Biden afirmando que “firmaré una ley que hará más fácil que los trabajadores se organicen y negocien colectivamente. Seré el presidente más fuerte en cuanto a los derechos de los trabajadores que jamás haya habido”, una jugada maestra. Esto, teniendo en cuenta el incremento del desempleo que ha vivido el país en los últimos años.

Además, el exvicepresidente también ha asegurado que las políticas del actual jefe de gobierno de los Estados Unidos ha sido un mecanismo que busca “consolidar a Maduro en el poder” según la misma fuente. Esto, haciendo alusión a la necesidad del TPS para los venezolanos, también una estrategia importante para incrementar su aceptación en el electorado latino.

El actual presidente

Donald Trump, por su parte, se encuentra más dinámico en el campo político. Es normal ver que en tiempos electorales los candidatos a la reelección hagan muchas movidas de este estilo. Pero, en el caso del presidente, ha hecho muchos movimientos estratégicos como el acuerdo de establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos. Además, de la política férrea en contra de Nicolás Maduro y apoyo notable al residente encargado. Todo, utilizando su poder e influencia en el campo de las relaciones internacionales hacia este tema en específico.

Adicionalmente, está su gestión con respecto a la vacuna para la COVID-19 y ha sido sumamente confortativo ante las declaraciones de su contrincante. Sin embargo, este ha tenido muchos elementos en contra, como la pandemia y su manejo que ha causado desempleo y el aumento de los casos en la Florida. Sumado también a las protestas y los usos excesivos de las fuerzas policiales, la intolerancia y el racismo, entre otras cosas que han hecho que tenga una popularidad un poco cuestionada.

La cara de la realidad

Aunque muchos no ven a Trump de nuevo en la oficina oval, creo que ha hecho un buen control de daños ante su controversial personalidad, el conjunto de renuncias de su gabinete, las acusaciones y problemas con el congreso, etc. Su gestión ha sido muy buena, porque se enfocó en hacer promesas de campaña en pro mejorar su gestión actual, pero también en innovar en sus políticas. Por ejemplo, el día siete del presente mes, declaró que para el 2021 creará más de 10 millones de empleo. Esto, como la solución a una crisis que surgió por el coronavirus y está encaminando su campaña a resolver este tipo de problemas, enfocando su narrativa a que esto sucede por la pandemia, un mecanismo muy válido.

Lo cierto es, que ambos líderes se encuentran en su momento más alto y las élites están revelando sus apoyos nominando al presidente al premio nobel. Pero, también personas que ya lo han ganado declararon que sustentan la campaña de Biden, quien ha recaudado una alta suma de dinero para financiar su campaña por parte de contribuyentes, mientras que Trump busca enaltecer su liderazgo declarando que de ser necesario él mismo financiaría su carrera a la Casa Blanca.

Panorama electoral

Esta contextualización solo nos demuestra que ambos candidatos se encuentran muy cerca de la presidencia, pero solo el más hábil y quien pueda definir estados como el de la Florida será el ganador. Está muy claro que esta no es una elección en la que el partido está por encima de los liderazgos, este proceso electoral es sumamente diferente porque es el momento en el que los indecisos son los decisores del proceso.

Por ello, los partidos pasan a segundo plano y es donde los liderazgos deben explotar su potencial y convencer mediante el enaltecimiento de su imagen y discurso a los votantes indecisos. Solo de esa manera podrán asegurar la victoria y es por eso que están siendo tan agresivos en sus discursos. Pues, esta es una elección histórica que demuestra que el bipartidismo en los EEUU puede ser sumamente vulnerable.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Lo más leido