Guía práctica para reconocer y denunciar un acoso

En las últimas semanas las redes sociales han servido para visibilizar una de las formas de violencia contra la mujer más comunes en Venezuela.

Desde el 24 de abril más de 100 personas han denunciado recientemente haber sido víctimas de acosadores en algún momento de su vida.

Ahora es noticia: Decapitaron a un hombre y colgaron su cabeza en plaza de Güiria

Acoso u hostigamiento

El acoso u hostigamiento se define como toda conducta abusiva, y comportamientos tales como palabras, actos, gestos, escritos o mensajes electrónicos dirigidos a perseguir, intimidar, chantajear, apremiar, importunar y vigilar a una mujer que pueda atentar contra su estabilidad emocional, dignidad, prestigio, integridad física o psíquica, o que puedan poner en peligro su empleo, promoción, reconocimiento en el lugar de trabajo o fuera de él.

Así está definido el acoso en el numeral dos del artículo 15 de la Ley Sobre el Derecho a la Mujer a Una Vida Libre de Violencia, donde estipula los tipos de agresión.

Sin embargo, mucho se desconoce sobre esta forma de violencia. La mayoría de los casos reflejados durante los últimos días se cometieron en años anteriores, y fueron expuestos debido al reconocimiento del acoso y la similitud de los casos.

Delitos que prescriben

Sobre esto hay que tener algo muy claro. Según la sentencia 14-0130 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, con fecha del 15 de marzo del 2017, los delitos de violencia sexual en niños, niñas y adolescentes, acto carnal con víctima especialmente vulnerable, prostitución forzada, esclavitud sexual, tráfico ilícito y trata de mujeres niños, niñas y adolescentes, prescriben.

Esto indica que luego que se cumpla el plazo estimulado de la prescripción los agresores no pueden ser juzgados penalmente. En el caso de los menores de edad el tiempo transcurre cuando la víctima cumple la mayoría de edad. Mientras que en el caso de los adultos, el plazo inicia desde el momento en que se cometieron los hechos, y se realiza la denuncia.

Por esta razón lo ideal es que la persona que ha sido víctima de cualquier tipo de acoso o violencia sexual denuncie lo antes posible.

Pero ¿Cómo saber que se es víctima de acoso? ¿Cómo aceptar y sobrellevar la situación?, y finalmente ¿Cómo y a dónde denunciar?, acá te lo decimos.

Reconocer el acoso u hostigamiento

En un principio se debe reconocer las diferentes formas de violencia que pueden representar un acoso. Aunque muchos tratos han sido naturalizados por la sociedad, cualquier hostigamiento, intimidación, chantajes o conducta abusiva que busque atentar contra la integridad física y emocional puede significar.

El acoso puede cometerse con intenciones sexuales, laborales, psicológicas y sociales. El abogado y coordinador general de Cecodap, Carlos Trapani aseguró que cualquier trato ofensivo y discriminatorio, insinuación y abuso puede marcar una alarma que debe ser frenada a tiempo.

Acoso laboral se define en el artículo  de la Ley Orgánica del Trabajo como el hostigamiento o conducta abusiva ejercida en forma recurrente o continuada por el patrono o la patrona o sus representantes; o un trabajador o una trabajadora; o un grupo de trabajadores o trabajadoras, que atente contra la dignidad o la integridad biopsicosocial de un trabajador, una trabajadora o un grupo de trabajadores y trabajadoras, perturbando el ejercicio de sus labores y poniendo en peligro su trabajo o degradando las condiciones de ambiente laboral.

Aceptación

Trapani afirmó que a veces las víctimas creen tener culpa en los acosos o abusos sufridos y no es así. Debe quedar claro que nadie tiene culpa de sufrir estos tipos de violencia, y que bajo ninguna circunstancia se debe justificar.

La psicóloga social Hisvet Fernández afirma que es muy importante escuchar a las víctimas cuando deciden contar sus experiencias. “Históricamente a las mujeres no se les ha creído cuando expresan que han sido violentadas y se les considera que están exagerando”, aseguró.

Eso genera que la víctima se cohíba a la hora de denunciar y esto genera impunidad, que termina siendo aprovechada por los agresores.

Es por eso que siempre se le debe creer a las víctimas cuando afirmen que han sido violentadas. “Familiares, amigos y especialistas deben escuchar sin juzgar”, indicó Trapani.

Denuncia

“Hay estructuras emocionales que se dañan cuando una mujer ha sido sometida al acoso sexual, y terminan afectando sus sentimientos, en su afectividad y su personalidad. En ocasiones puede conducir al suicidio”, indicó la psicóloga Hisvet Fernández.

Y en torno a esta circunstancia el coordinador de Cecodap afirmó que la denuncia es muy importante como efecto necesario para redignificar a las víctimas.

Pero además de eso, es necesario la denuncia para que los responsables reciban castigos penales por sus acciones.

Para denunciar existen muchas instancias. Cuando las víctimas han sido niños, niñas y adolescentes, se puede acudir a cualquier Consejo de Protección de la Lopnna, así como a sedes policiales y al Ministerio Público.

En cuanto a personas mayores de edad, la Fiscalía tiene oficinas de atención a las víctimas que permanecen abiertas a cualquier hora. Del mismo modo se puede acudir a sedes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Vale destacar que para colocar la denuncia solo es fundamental el testimonio. No está sujeta a ningún tipo de documentación.

El acosador

Los acosadores no tienen un perfil exacto, pero normalmente forman parte del círculo cercano de la víctima o representa alguna autoridad o superioridad, de la que se termina aprovechando.

Pueden ser personas cultas, ignorantes, profesionales o no, no se puede dudar de la conducta de una persona por su figura social.

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