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Una abogada venezolana tampoco podía respirar

El pasado 23 de junio la Primer Teniente Palmera de la Guardia Nacional Bolivariana agredió brutalmente a una ciudadana. Colocando su rodilla sobre la cabeza de Eva Leal, una Venezolana, abogada, que transitaba por la ciudad de Barquisimeto. Y que por negarse a colaborar con la corrupción que alimenta a los funcionarios públicos y oponerse a pagar una multa la golpearon brutalmente.

Luego, la detuvieron y el 25 de junio la llevaron a tribunales militares. La imputaron por ultraje centinela y posteriormente la liberaron bajo medida cautelar sustitutiva de libertad. Esto según el portal web “Efecto cocuyo”.

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Violación a los derechos Eva Leal

Esta es una clara violación a los Derechos Humanos, al debido proceso, a los Derechos Civiles y Políticos y la Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Debido a que estas vulneraciones solo las puede realizar el Estado, pero cada uniformado o funcionario público actúa en nombre del Estado. Por lo cual no solo se contempla su responsabilidad individual sino que el Estado es culpable de que actos como este sucedan.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha denunciado estos tratos desde hace años. En su reporte de 2018 sobre Venezuela, explicó como la Corte Interamericana se pronunció con respecto al debido proceso y los tribunales militares de la siguiente manera: “ La Corte IDH ya se ha referido a la aplicación de la justicia penal militar en Venezuela. Y ha ordenado al Estado establecer […] a través de su legislación, límites a la competencia de los tribunales militares, de forma tal que la jurisdicción militar únicamente se aplique a militares en ejercicio y por delitos de función”.

Todo esto deja claro que el Estado no respeta el Sistema Internacional ni sus recomendaciones. Por ello se dan estos hechos, porque son incapaces de controlar su comportamiento y el de sus funcionarios. Es increíble como el abuso de poder llegó hasta los lugares más remotos. El hecho de que un uniformado pueda sobornar a un civil para obtener un beneficio monetario, agredir a este y además que la víctima sea juzgada en tribunales militares, es simplemente deplorable. Habla de lo destruidas que pueden estar las instituciones en un país.

Lamentable acción contra Eva Leal

 La verdad, es lamentable la acción de Palmera. Pero estoy segura de que esto es un comportamiento que no es aislado. Este proviene de lo destruida que está la institución de las Fuerzas Armadas, de la falsa autoridad que han construido alrededor de los militares y de la falta de represalias con respecto a la trasgresión de los derechos. Todo esto oculto en una “cuarentena” que ha incrementado la represión y por ende la violación a los DDHH.

Resultado de los abusos

Este es el resultado del abuso de poder del ejecutivo, el cual ha esparcido su corrupción a todos los rincones de las instituciones. Pero también es producto de un sueldo miserable que arropa a quienes son funcionarios públicos. Lo cual los orilla a caer en prácticas ilegales como el soborno y la corrupción.

Pero también sin el riesgo de represalias el sistema político prácticamente está alentando estos actos. Por lo anterior, aunque sé que las Fuerzas Armadas tienen gran culpa de la crisis que vive el país en materia de violación de derechos, creo que el mayor problema es quien mantiene, y promueve esta práctica. Como política pública, el ejecutivo.  

Es por ello, que se deben tomar acciones inmediatas de parte de los grupos de presión e interés como los partidos políticos, los gremios y la Comunidad Internacional. Para que el cambio político nos lleve a una transformación del sistema político, en el que haya consecuencias si suceden acontecimientos como el de Eva Leal y a su vez garantizar que no se repitan.

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