Volver
Operación Gedeón. Foto: Cortesía

El error de negar la Operación Gedeón

El día 11 de mayo se dio a conocer la renuncia de parte de JJ Rendón como estratega general del Comité Presidencial para atender la crisis Venezolana, cosa que toma por sorpresa a los que conocemos su trabajo y en general creo que a toda la población que sigue al despacho de la presidencia,  el presidente encargado ha dicho que esta renuncia se da debido a  la revelación de un análisis de escenarios que no debían hacerse públicos ya que que podían tergiversarse y generar conflictos en vez de solventarlos, según declaró en EVTV Miami.

También puede leer: Tránsito de la crisis al colapso social

En la misma entrevista ha dicho que la Operación Gedeón fue financiada por el régimen, que es un falso positivo montado por el mismo y que no se puede caer en el juego de la dictadura de creer que era una acción real, incluso desprestigiando la avanzada de Chuao. Es importante recordar que durante la semana que se dieron estas avanzadas, se solicitó por parte de la presidencia interina que se respetaran los derechos humanos de estas. 

Todo estaba bajo control para Guaidó y su equipo, a pesar de que Jordan Goudreau haya mostrado un contrato de la operación que supuestamente tenía su firma. Con las declaraciones de JJ se pudo hacer un control de daños ya que asume haber firmado el contrato. Pero descarta que el presidente lo haya hecho y rescata que no tuvo efecto debido a que no había confianza en dicha acción y que solo se realizó un proceso exploratorio de escenarios para el cese de la usurpación.

¿Cuál fue el error?

Si esta narrativa hubiese continuado el presidente no estuviese peligrando tanto en la arena política. Esto se analiza debido a que la línea que debía seguirse era la planteada por el estratega y posteriormente comenzar negociaciones con el Estado Mayor de la operación para lograr una acción conjunta, debido a que la conforman militares retirados que tienen contactos dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas y pueden ayudar a ocasionar el quiebre desde adentro de esta institución que mantiene a Maduro en el poder, dándoles el reconocimiento que solicitaban, pero más importante era manejar el mensaje de que esto sucede solamente porque hay un descontento de las FFAA y de los ciudadanos lo que hace que se den estas situaciones, las cuales son una consecuencia de un régimen tiránico. Esto no es justificar a una guerrilla o un grupo paramilitar o mercenario, es comunicar y tejer alianzas necesarias para acercarse a ese sector intocable para el Presidente Interino, el sector militar. 

Desprestigiar los esfuerzos de estos venezolanos en el exilio con entrenamiento militar, muchos de los cuales lo acompañaron el 30 de abril, solo lo ha puesto cinco pasos más atrás de donde estaba porque ahora ¿Quién va a confiar en un político que busca quebrar al régimen pero es incapaz de respaldar una sublevación o ataque de militares que no tienen nada que perder porque no están en servicio? Nadie, esa es la respuesta. 

Conclusión

La manera en que se manejó la relación de la presidencia con esta operación había sido turbia, pero pudo rescatarse con las declaraciones de Rendón y solamente bastaba de parte de la Presidencia Interina un apoyo en su mensaje, netamente exponiendo que esa acción es una consecuencia del régimen y su actuar, pero no proviene de su autoría. Para así buscar contactos y alianzas por debajo de la mesa para poder lograr el acompañamiento de la Fuerza Armada y por fin llegar al anhelado “Cese de la usurpación” e instaurar un Gobierno de Emergencia Nacional. 

Establecer que actúan bajo órdenes del régimen solo lo alejó del sector militar, cerró posibles alianzas con quienes en su momento lo apoyaron, como los militares que cruzaron el puente Simón Bolívar cuando se intentó ingresar la Ayuda Humanitaria a Venezuela. Por ello, la línea discursiva sobre la mesa debía ser respeto a sus Derechos Humanos y que no son criminales, son simplemente venezolanos en búsqueda de la libertad del país y su actuar es consecuencia de una dictadura que mata a los venezolanos de hambre. Debajo de la mesa se debían hacer conexiones para buscar el quiebre interno de la FANB a través de esta operación haciendo ver que si es posible considerar a las FFAA en el gobierno Interino. 

Finalmente sin JJ Rendón como asesor todo está en peligro, debido a que tiene alta trayectoria como estratega y había hecho a la presidencia avanzar en cierta medida a lograr sus objetivos considerando nuevos actores, pero la presión de los partidos políticos fue más fuerte y desde mi perspectiva solo están buscando desestabilizar a Guaidó y sacarlo del juego político, cosa que con un buen asesor como es Rendón no estaría fácil, aunque ahora se ve muy posible. 

¿Te gustó lo que leíste?

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!