Ebony Villanueva, una drag venezolana en México

Quien anduvo en la noche caraqueña de ambiente conoce a este personaje, y quien no se la presentamos en Todos Ahora. Ella es Ebony Villanueva, una drag queen venezolana en Ciudad de México.

Detrás de esta mujer voluptuosa y espontánea está Eduardo Tejada, un hombre gay que se encarga de dar vida a este personaje recordado por muchos en la comunidad LGBT+ del país.

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Las diferencias entre Eduardo y Ebony son marcadas, según comentó el artista de la transformación en nuestra entrevista. «El personaje es una mujer súper sincera, espontánea, sin tabú. Eduardo es un hombre un poco más tímido, de un carácter más fuerte, más malhumorado que Ebony».

Sobre su vida fuera de los escenarios comentó: «soy una persona muy callada, reservado. Soy muy tranquilo, no soy de bochinche, de bulla, a diferencia de Ebony que si le gusta el bochinche. Me encanta mucho la soledad».

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¿Cómo comenzó Ebony Villanueva?

En la conversación sostenida en WhatsApp el emigrante venezolano que tiene un hijo de 19 años, recordó algunos momentos de su niñez y cómo se dio cuenta de que es homosexual.

«Mi infancia fue chévere, bonita. Siempre fui muy estudioso, yo vengo de una familia de inmigrantes proveniente de República Dominicana. Tuve que estar pendiente de mis hermanos menores, ayudar a mi mamá en la casa. Era muy religioso, lo homosexual creo que siempre lo sentí más nunca lo acepté por cuestiones religiosas. Yo sentía que eso no estaba bien. A los 18, 19 años es que yo me acepto como tal y empiezo a ser feliz con lo que siento«.

También reveló que sus inicios en el mundo del travestismo se dieron por casualidad. Todo se originó cuando vivía con un amigo y en medio de esta convivencia comenzaron los acercamientos al arte de la transformación.

«Mi amigo hacía shows y todo eso y yo siempre tenía la espinita porque me gustaba el baile, el teatro, pero nunca había probado el travestismo. Mi amigo en un cumpleaños de otro rommie, me dice vamos a maquillarte, hice el show, a la gente le encantó y uno de los invitados me dijo para hacer un show en una discoteca y así fue».

Posteriormente, el 14 de junio de 2006 ganó un concurso en el famoso local de ambiente Cool Café. Fue acá cuando comenzó formalmente su carrera artística. «Quedé fijo como personal artístico de algo que yo ni siquiera sabía hacer, yo no sabía ni maquillarme. El animador de ese entonces me pone el nombre de Ebony, a mi me gustó y es cuando decido que voy a hacer esto. Comencé a aprender y decidí que esto iba a ser una profesión», comentó.

Eduardo también dio algunas lecturas de lo que significa pertenecer a la comunidad LGBT+. «Lo más dulce de ser gay es que la mayoría de los homosexuales somos personas dadas a querer, a motivar al otro a que se acepte tal cual es. Lo más amargo es tener que reservar u ocultar que eres gay. Igual que ese protocolo de tener que decir a los demás que soy gay, si yo a nadie le pregunto si es heterosexual o no».

Cariños arraigados en Venezuela

Desde que partió a México extraña a familiares y amigos, pero también a quienes los acompañaron por años: su público, ese que según afirmó no cambia por nada.

«Extraño a la gente, esa quemadera, ese feedback, la gente no se incomoda, no se molesta. Hace poco estuve en Perú y el público era mayormente venezolano y sentía que me entendían, se reían, cosa que en México no me pasa porque las palabras son diferentes, mucha gente no entiende lo que yo quiero decir. Extraño esa energía del venezolano, esos aplausos calurosos, esas ganas de hacerte sentir artista».

Sin embargo, reconoce que en México se siente muy bien. Principalmente por la receptividad que ha tenido en este país. Además, la flexibilidad de algunas políticas migratorias también le resultaron atractivas. «La gente es muy humana, en mi caso particular siempre he tenido una sonrisa, una actitud positiva por parte de los mexicanos».

En medio de este proceso ha obtenido aprendizajes valiosos de la migración. Uno de ellos es dejar atrás la mentalidad de la comodidad y el reconocimiento que tiene en Venezuela. «Ellos no deben aceptarte a ti, debes mantener tu esencia, pero tú debes adaptarte a ellos, aprender a comer su comida, a vivir con su clima. Debo adaptarme a este país donde estoy. Eso es lo importante de la migración, dejar atrás lo que eras en Venezuela y adaptarte a las condiciones de la sociedad donde te estás desarrollando».

Homofobia en México

Pese a la violencia que se registra en México, Eduardo aseguró que no ha visto grandes casos de homofobia desde que llegó. Consideró que lo más alarmante son los femicidios.

«En México no hay homofobia tan notoria, acá hay más femicidios que homofobia, si habrá sus casos como en toda parte del mundo. Yo más bien a veces me sentía homofóbico porque para mi era sorpresa ver a dos hombres besándose en la calle, pero era parte de la cultura que tuve que abrir en mi mente y decir eso está bien», explicó.

Fórmulas y secretos de Ebony Villanueva

Tras una exitosa carrera artística con su personaje e histrionismo, Ebony aseguró que su gran fórmula es la autenticidad. «Yo comencé imitando a artistas, pero una cosa es de repente tomar eso que a ti te gusta para transformarlo, pero siempre debes mantener tu esencia. Mi éxito como drag queen es que soy muy humano, soy gente. No me creo una diva, una estrella, si yo quiero que la gente me vea igual, yo tengo que comportarme como igual. Mi trabajo tiene que ser tan respetado como el de un médico, un abogado, un odontólogo», dijo.

En este sentido agregó: «Mi trabajo es entretener a la gente, pero para eso debo comportarme como la gente normal. No puedo denigrar, todos somos iguales, después del maquillaje y los tacones soy un ser humano como cualquier otro que se enferma, que tiene que trabajar, que tiene sueño. Ese es el éxito que ha pasado con Eduardo y Ebony, que no ha permitido que lo mucho o poco que ha hecho se le suba a la cabeza».

Al pensar en futuro, siente que faltan muchas cosas por lograr. Entre ellas pone la mirada en algo muy alto: «Me gustaría llegar a RuPaul’s, me gustaría llegar muy lejos, que todo el mundo me conozca, no solamente venezolanos», dijo emocionado.

También le gustaría retomar shows exitosos como El show de Ebony tipo trendy, una versión de Érika tipo 11, de Érika de La Vega.

Para aquellos que no entienden el oficio del travestismo, dejó un valioso mensaje: «Este es un trabajo como cualquier otro, así como el médico, el mecánico, la cocinera. Todos somos importantes. No todos podemos hacer lo mismo. Si todos fuéramos médicos ¿quién barre, quién arregla el carro, quién pone la luz? En este caso quién entretiene. Mi trabajo es tan respetado como todos. Económicamente tengo que invertir mucho, lo único que hago es entretener, lo único que quiero es hacer feliz a la gente. Los que no entienden el arte drag queen tienen que pensar que son personas que vienen al mundo a dar alegría».

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