Dr. José Gregorio Hernández: médico de los pobres y beato de Venezuela

José Gregorio Hernández, médico, científico, profesor y filántropo de vocación religiosa, son algunas de las cosas que se saben acerca de la vida del ahora beato de los venezolanos.

También, a partir de su beatificación, materializada el pasado 30 de julio, se han conocido datos como el milagro que lo elevó con este título ante la Iglesia Católica, cumplido a la niña Yaxury Solórzano de 10 años.

Doctor José Gregorio Hernández
Doctor José Gregorio Hernández

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Sin embargo, pocos son los detalles que se conocen sobre su vida. Algunos de estos, que José Gregorio era oriundo de Isnotú, estado Trujillo, en donde nación en el año 1964.

Formación profesional de José Gregorio Hernández

El beato era una persona con un alto nivel de intelecto, lo que lo llevó a estudiar medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Asimismo obtuvo una beca para completar sus estudios en París, donde adquirió avances que aplicó en su país y le permitió dar importantes aportes al desarrollo de la medicina moderna en Venezuela. Entre ellos, se le atribuye haber introducido el microscopio y sentado las bases de la bacteriología y otros campos científicos hasta entonces apenas desarrollados en Venezuela, según BBC. También, destacó como docente e investigador.

A pesar de toda esta preparación profesional, una de las características más importantes de José Gregorio fue la generosidad con la que atendía a pacientes de bajos recursos y su fe religiosa. De allí su reconocimiento popular nombramiento como «médico de los pobres».

Después de culminar sus estudios, este regresó a su pueblo natal donde ejerció su carrera como un médico rural en la Venezuela de finales del XIX y comienzos del XX. Época en la que tuvo que lidiar con enfermedades como la tuberculosis o el paludismo, muy extendidas entre la población en ese momento.

Su vida religiosa

La labor profesional de José Gregorio Hernández iba de la mano con vocación católica. Lo cual, lo lleva a intentar en dos oportunidades ordenarse como sacerdote.

Como resultado, en 1908 fue admitido en el monasterio de Cartuja de Farneta, en la Toscana, Italia. Sin embargo, a los pocos meses mostró síntomas de una enfermedad respiratoria que aconsejaron su regreso por lo que tuvo que regresar a Caracas.

En su segundo intento en un seminario romano en 1913 se repitió esta situación. A pesar de ello, no se apartó de su religiosidad y la llevó de la mano de labor para curar a los enfermos.

Los milagros de José Gregorio Hernández

Son muchos los milagros que se atribuyen José Gregorio Hernández. Sin embargo, el más conocido es el que lo elevó como beato venezolano. Este es el caso de Yaxury Solórzano de 10 años. Ella y su padre fueron asaltados por delincuentes en el caserío Mangas Coveras, del estado Guárico. En el altercado, la pequeña recibió un disparo en la cabeza que la dejó gravemente herida.

Solórzano no pudo ser intervenida quirúrgicamente hasta 50 horas después de la herida, y en el proceso perdió masa encefálica. Con pronósticos reservados, se consideró que quedaría con discapacidad severa.

Pero ante los sucesos, su madre pidió la intercesión del Venerable y, cuatro días después de la operación, la niña empezó a reaccionar bien. Unos 20 días bastaron para estar completamente sana.

A ese milagro se le suman otros que no pasaron el proceso de comprobación. Sin embargo, se le atribuyen al beato. Tanto en el año 1986, como  en el 2009, se presentaron dos sucesos que podían optar por la beatificación.

Aunque estos tres milagros fueron los únicos presentados ante la Santa Sede, muchos son los venezolanos y extranjeros que le adjudican su sanación.

Un artículo de publicado por National Geographic sobre el doctor venezolano refiere que, en 2017, la estudiante universitaria Carla Gómez peregrinó hasta la montaña de Sorte, en el estado Yaracuy, para invocar el nombre de José Gregorio Hernández y pedir su curación milagrosa, ya que sufría de fatiga crónica y le costaba salir de la cama cada mañana. Problema que posteriormente fue curado.

También, el actor Sócrates Serrano le dedicó en 2019 la producción teatral «Gregory, canal de fe», en la que contaba cómo se acercó a la figura de José Gregorio Hernández después de que se le diagnosticara un cáncer de colón.

Su muerte

El 29 de junio de 1919 murió a sus 54 años atropellado en una céntrica calle de Caracas por uno de los pocos automóviles que circulaban por Venezuela en aquel entonces.

Aun así, su legado quedó vigente entre quienes lo conocieron y fueron sanados por el doctor. Por esta razón, poco tiempo después de morir, José Gregorio Hernández comenzó a convertirse en objeto de devoción para muchos en Venezuela.

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