El futsal venezolano y su segundo aire

Desde que inició la participación de nuestra selección de futsal en el Mundial de la disciplina, una de las afirmaciones más repetidas en programas, artículos y demás contenido audiovisual con temática deportiva es que el futsal es el deporte más practicado en Venezuela. Esto es bastante cierto, sobre todo si tomamos en cuenta que en todos lados hay al menos una cancha de futbolito donde a diario se juega así sea una “caimanera”.

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El futsal venezolano y su segundo aire / Foto vía web

Sin embargo, esto no lo hace el deporte más popular. Para nadie es un secreto que el beisbol es el que está a la vanguardia en este contexto, mientras que el futsal, en cuanto a seguimiento de sus torneos, incluso teniendo transmisiones televisivas, probablemente no llegue ni al top-5. Esto hace que la mayoría desconozca todo el arduo trabajo que ha estado detrás de esta selección que ya está clasificada a octavos de final del Mundial.

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El futsal también tiene a sus héroes

Algo que tienen en común las disciplinas más seguidas en el país, es que su fanatismo tiene un origen claro en algún logro obtenido por alguna Selección Nacional. Esto es más que lógico, considerando que el nacionalismo hace que el aficionado cree instantáneamente un sentido de pertenencia con el equipo o atleta que lo esté representando, siendo pocos los que no se han conmovido al escuchar las gloriosas notas de nuestro himno en un evento importante.

El beisbol tiene a los “Héroes del 41”, quienes, con su campeonato en la Serie Mundial de Beisbol Amateur de ese mismo año, obtuvieron el primer logro deportivo importante a nivel colectivo para nuestro país.

El baloncesto tiene a los “Héroes de Portland” que, luego de haber sido campeones suramericanos en el Fórum de Valencia en el año 1991, fueron subcampeones en el preolímpico que otorgó los boletos a los Juegos Olímpicos Barcelona 92 y solo cayeron en la final ante el mítico “Dream Team” estadounidense.

A esta lista podemos agregar al fútbol, con aquella selección dirigida por Richard Páez que en 2001 ganó cuatro partidos seguidos por Eliminatorias Suramericanas ante Uruguay, Perú, Chile y Paraguay, respectivamente, desatando el famoso “Boom Vinotinto”.

Lo que tienen en común estos tres ejemplos, es que desataron en nuestro país un fervor por sus respectivos deportes que ha perdurado en el tiempo y que, probablemente si no se hubiesen dado estos eventos, su crecimiento no hubiese sido el mismo.

Algo curioso es que el futsal también tiene a sus héroes, nada menos que los Campeones Mundiales del Mundial de Fútbol de Salón de 1997. La cita fue en México y Venezuela, con Joseín “Papi” Rodríguez, Asdrúbal Colmenares, Didier Sanabria y compañía, ganó casi todos sus compromisos, siendo la única excepción una derrota con Bielorrusia en la segunda fase. Pero que, luego de dejar en el camino a gigantes como Brasil y Argentina e imponerse a Uruguay en la final, consiguió lo que en aquel momento se denominó “La Hazaña del Siglo”.

Las secuelas inmediatas no se hicieron esperar y al año siguiente la Liga Especial Superior de Fútbol de Salón (LESFUTSAL) tuvo mayor seguimiento que nunca, con sedes a casa llena y transmisiones en televisión nacional abierta, con equipos como Furias de Caracas, Deportivo Táchira o Dragones de Carabobo. También se construyó en San Cristóbal el “Gimnasio Campeones Mundiales de 1997” para homenajear a aquella gloriosa Selección.

¿Por qué no se mantuvo el futsal a ese nivel?

La diferencia del fútbol de salón respecto a los otros deportes mencionados es que este “boom” no perduró en los años posteriores. Ciertamente aquel mundial no era una competencia avalada por la FIFA y de hecho el deporte evolucionó y se adaptó a lo que hoy conocemos como futsal. De hecho, no son considerados como una misma disciplina y es por eso que la participación en la cita de 2021 es considerada como la primera para Venezuela. Dicho todo esto, para mi, la razón principal es que, incluso con el éxito que tuvo, la LESFUTSAL desapareció luego de aquel campeonato del 98 y la disciplina quedó por varios años sin una liga profesional estable, por lo que no se pudo aprovechar el impulso de los Campeones Mundiales del 97 y el furor se fue diluyendo rápidamente hasta quedar relativamente en el olvido.

Donde hubo fuego, cenizas quedan

A pesar de esta lamentable situación, hubo muchas personas que no se rindieron y siguieron trabajando para que este deporte, ahora bajo la modalidad de futsal, resurgiera en nuestro país. Ciertamente el talento lo había y la infraestructura también, al final este deporte tiene la ventaja en que se puede practicar en cualquier escenario donde se juegue baloncesto o voleibol. Esto ha llevado a que se crearan torneos desde ya algunos años atrás, como la Liga Superior de Futsal y la Liga Nacional de Futsal, que han ido poco a poco recobrando aquella afición de finales de los 90.

Los resultados hablan por sí mismos. La Selección Nacional llegó al Mundial en esta ocasión, pero en oportunidades previas había quedado bastante cerca de acudir a la máxima cita. A nivel de clubes también hay ejemplos exitosos, siendo el más reciente el tercer lugar de Delta Te Quiero en la Copa Libertadores 2020.

Eventos como estos derivaron a que la Federación Venezolana de Fútbol anunciara la reforma de la Liga Nacional, bajo el nombre de Liga FutVE Futsal, que se comenzará a disputar el último trimestre de este año. Este movimiento teóricamente servirá para seguir fomentando la práctica del deporte e impulsar al propio torneo a seguir evolucionando.

¿Se pudo haber aprovechado mejor aquel campeonato del año 97? A lo mejor si, pero lamentablemente nunca lo sabremos. Lo cierto es que en este minuto tenemos una nueva generación donde los “Chavela” Vidal, “Pulpo” Villalobos, Rafael Morillo y tantos otros nos están dando alegrías. Ya clasificaron invictos a la fase de Octavos de Final y van por más. Ojalá este segundo aire sirva para que el futsal pueda crecer, mantenerse en el tiempo y, ¿Por qué no? Así como logró una de las hazañas del siglo XX, también pueda repetir en este siglo XXI.

Por Miguel Ángel De Los Rios

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