sábado, abril 20

¿Por qué huyen los venezoLanos?

Capítulo i

Para finales del año 2018 la Asamblea Nacional (AN) informó que 3,8 millones de personas habían huido de Venezuela. Para poder entender este suceso migratorio, que comenzó a mostrar índices significativos a partir del año 2014, hay que preguntarles a los venezolanos que se encuentran esparcidos por el mundo, ¿por qué se fueron del país?
No existe un único elemento desencadenante para justificar las decisiones individuales y colectivas para migrar, sin embargo, en la búsqueda de esos eslabones se ha detectado que la inseguridad, que está presente en el país, es una de las principales causas. No solo genera una angustia constante, sino que para muchos venezolanos significa poner su vida en una ruleta en donde no existe respaldo por la vida. El Observatorio venezolano de la violencia (OVV) registró que en los últimos 20 años ha habido más de 300.000 muertes en manos de la violencia y que para el año 2018 hubo 23.000 muertes violentas de las cuales 14.736 asesinatos fueron de jóvenes.
Pero los índices de muertes violentas van acompañados de la degradación social que cada día está presente y que en ella no solo se ve reflejado el desgaste físico de los individuos, sino que también, se ve el hurto de las esperanzas de salir adelante. Para muchos emigrar ha sido la única opción de encontrar o construir un futuro de oportunidades, que estando dentro de Venezuela no podrían ser posibles.  La encuesta Condiciones de vida (ENCOVI) señaló que para el año 2017 el 87% de la población se encontraba en situación de pobreza y el 61,2% estaba en situación de pobreza extrema y en el año 2018 el índice de inflación cerró en un 1.698.488,2% según datos oficiales de la AN.
En el 2018 ENCOVI informó que 200.000 personas se encontraban desempleadas en el país y que la deserción escolar fue de un 30% entre niños y jóvenes de entre 3 y 24 años, de los cuales el 65% manifestó que la causa principal era la imposibilidad de costear los gastos requeridos para estudiar.  ¿Los venezolanos huyen del país? ¡Sí! Lo hacen por la necesidad, por la desesperanza, por la falta de libertad y de justicia; porque nadie merece sobrevivir, sino que todos merecen poder vivir.
La escasez de alimentos según datos oficiales de la Banca y Negocio, se ubicó para el año 2018 en un 67%. La organización Cáritas indicó que para finales del año pasado el 90% de los hogares venezolanos tiene una dieta pobre; el 41% de las personas pasan el día sin comer; el 62% busca comida en la calle en lugares inapropiados; el 57% de los niños han sido afectados por la malnutrición y un venezolano promedio habría perdido más 10 kg en su peso. Estos indicadores son realmente las razones por las que una persona es capaz de huir, sin ningún tipo de resguardo, de eso que ella llama su hogar.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que desde el año 2017 se han registrado 3.965 casos de sarampión; el número de muertes por causas como la difteria y la malaria llegó a 406.289 para el año 2017, pronostican que para este año 2019 los fallecidos sigan en aumento debido a la crisis de salud que afronta el país. La encuesta nacional de hospitales 2019, denunció que desde noviembre de 2018 a febrero de 2019 se han registrado en 40 hospitales un total de 1.557 muertes atribuibles a la falla de insumos en los centros hospitalarios; para el 2018 la fundación Manos por una vida informó que el 80% de las personas que padecen VIH no cuentan con el suministro de antirretrovirales.
¿Por qué migra un venezolano? Los datos expuestos anteriormente, son solo una parte de lo que podría ser una posible respuesta, ya que sin duda Venezuela afronta una crisis compleja en donde cada eslabón de la cadena se ha deteriorado y oxidado a lo largo de los último 20 años, debido a la recurrente toma de decisiones erradas por parte de quienes gobiernan el país, sin mencionar los elevados índices de corrupción y malversación de fondos que solo han contribuido al desgaste progresivo de la nación. Los venezolanos no son mochileros en busca de una nueva aventura, son personas que huyen de manera forzada de un sistema que cada día asfixia cualquier oportunidad de tener un vida saludable y llena de oportunidades.
Emigrar bajo circunstancias adversas nunca es sencillo y los millones de venezolanos desesperados por encontrar una solución a sus angustias y miedos, muchas veces tienen que recurrir a vías de escapes que forman parte de un mecanismo hostil, donde no existen garantías de ningún tipo, pero que para muchos representan su única esperanza.
La ruta o la vía más concurrida para escapar del país, es a través del puente Simón Bolívar que separa a San Antonio del Táchira (Venezuela) de Cúcuta (Colombia). Según Migración Colombia diariamente cruzan un aproximado de 3.000 personas a través del puente de las cuales más del 60% utilizan este pase como una vía de tránsito ya que los destinos finales más concurridos por los venezolanos en los últimos tres años son Ecuador, Perú, Chile y Argentina.
Apenas son 15 horas en las que se permiten el paso peatonal, lo que implica que una persona puede tardar horas o quizá días en tratar de cruzar hacia el otro lado debido a la afluencia permanente de venezolanos.  Y es en esa espera donde se puede observar las distintas realidades que se presentan, pues mientras unos escapan otros aprovechan la oportunidad para hacer negocios de todo tipo, desde vender alimentos; medicamentos; ofrecer servicios para transportar el equipaje hasta la compra de cabello natural.
Sin embargo, hay un negocio que representa un verdadero riesgo, tanto para quien lo ofrece como para quien hace uso del mismo y ese es el caso de las trochas. Las trochas son vías alternas construidas con el fin de pasar desapercibidas ante los ojos de los cuerpos de seguridad; en ellas no solo se transportan las personas que, por una u otra razón, como la imposibilidad de adquirir un pasaporte en Venezuela por su costo o por las trabas que presenta el sistema, no pueden cruzar por los distintos puntos fronterizos; sino que también circula todo tipo de contrabando.
En la actualidad, debido a la tensión que hay entre ambos países el cruce por todos los puntos fronterizos legales se encuentran permanentemente cerrados, lo que hace que el uso o el tránsito por las trochas vaya en aumento, ya que es la única opción posible para poder trasladarse, tanto para quienes trabajan de un lado de la frontera y viven del otro, como para quienes intentan escapar de la crisis en Venezuela.

Este cruce ilegal por los distintos senderos que han sido construidos por los pobladores y negociantes de la zona, hacen que explicar la situación entre la frontera colombo venezolana sea mucho más compleja, por lo que el equipo de Todos Ahora se tomó la tarea de investigar más a fondo lo que pasa realmente en las trochas y cómo esto afecta a la coyuntura presente en la región. La investigación se realizó en dos periodos, el primero fue durante el mes de noviembre del año 2018 y el segundo se dio a partir del 28 de febrero del año 2019, es decir, seis días después del cierre de la frontera a causa del intento de entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela.

Capítulo II