miércoles, junio 19

«Chacaíto Buenos Aires» un emprendimiento que remueve sentimientos venezolanos.

Fachada que simula la estación del subterráneo caraqueño. Imagen de Todos Ahora.

Yessika Teles – Corresponsal de Todos Ahora en Buenos Aires.

Su nombre es Jolymar Hernández, tiene 31 años, estudió comunicación social y vivió durante 28 años en Caracas. Es cofundadora de «Chacaíto Caribbean Food Station» un restaurante en Buenos Aires, que llamó la atención de la amplia comunidad venezolana en la capital Argentina, por su menú y ambientación que tiene la intención de resaltar «lo positivo» de Venezuela y de ese sistema de transporte que en sus mejores años fue ejemplo de «civismo y de respeto»

Luego de 3 años en la «Ciudad de la furia», aún añora Caracas y cree que siempre lo hará, pero su trabajo es ejemplo de que los venezolanos llegan a sus nuevos destinos con la intención de construir un mejor lugar que el que los recibió.

Conoce su historia:

Jolymar Hernández, socia de «Chacaíto Bar», quien habla de su emprendimiento entre risas.
Imagen de Todos Ahora.

¿Qué representó para ti dejar Venezuela y empezar desde cero en otro país?

Wow, fue algo de verdad muy duro, como yo siempre digo, como un luto. Como perder algo que amas demasiado y que le vas a amar eternamente. Eso representó para mí dejar mi país. Tuve que dejar no solamente mi país, el sitio geográfico, sino dejar a mis padres, dejar a mis vecinos, a mis amigos, a mi familia. Y eso la verdad fue muy doloroso y muy fuerte, pero desde ahí vino todo lo positivo, que fue aprender a valorar cada día y lo que tenemos.

¿Qué cosa extrañas del país que todavía no le encuentras un reemplazo acá?

Extraño mucho El Ávila, yo era de subirlo todos los domingos, y eso lo extraño bastante. Extraño ir a la playa cuando quisiera, en 30 minutos, yo vivía en Caracas. Tener días libres, desde que llegué para acá estoy trabajando, ya no sé si es lunes o martes, carnaval o semana santa. Cuando emigras, te toca vivir trabajando y no trabajar para vivir.

¿Lo más fácil y lo más difícil de emprender en el exterior?

Bueno yo creo que lo fácil es que al tener tanta necesidad, tienes un impulso que no te deja desmayarte, ese impulso que no te deja caer. Lo más difícil fue dejar a mis padres en una crisis muy fuerte, aunque en el año 2016 no era tan fuerte como ahora (2019), pero sin embargo era bastante difícil, igual la separación de la familia, ya nadie tiene una navidad igual, ya nadie pasa un cumpleaños igual. Esas son las cosas entre las fáciles y las más difíciles. Desprenderse de lo cotidiano, de tu zona de confort, de lo que hacías y era tu espacio, para entrar en otro que desconoces, pero con una necesidad de salir adelante y un impulso que no te deja dormirte.

¿Qué cosas tienen en común Venezuela y Argentina?

¡Uy! En lo gastronómico no se me ocurre nada. Tenemos el idioma. También que este es un país que fue receptor de emigrantes, situación en la que me encuentro hoy en día. Que lamentablemente como ciudadanos descuidamos la política, y por eso en mi opinión observamos tanta corrupción. Creo que esa decepción con los políticos, nos llevó a no prestarle atención a la política, y creo que quienes se “monten” ahí te pueden echar a perder la vida. Esto aplica para cualquier país. Cuando la sociedad no es contralora, en cualquier país puede pasar lo mismo.

¿Cómo es el trato de los venezolanos con los argentinos?

En realidad como yo siempre he tenido la fortuna de trabajar en condición independiente, han sido varios los argentinos que me han buscado y no yo a ellos, pero puedo decir que han sido muy chéveres, espontáneos y enterados de la situación en Venezuela, me atrevería a decir que también la sufren y quieren que cambie. Nos ven como profesionales, como gente que lucha y que trabaja, que vino para acá a aportar. Eso es lo que yo me he llevado de los argentinos con los que he tenido trato. Estoy agradecida porque  me han permitido surgir, crecer, no le ponen límites en este país a mis sueños, yo puedo hacer lo que quiero y crecer, depende solamente de mí, no de algún gobierno, y por eso estoy agradecida. Hay algunos argentinos con mala educación, pero eso te lo puedes conseguir en cualquier parte del mundo.

¿Cómo fue tu proceso de adaptación y cómo lo ves aún hoy en día?

Cuando yo decidí salir, dije que no iba a ser fácil, va a ser rudo, me va a tocar un colchón inflable, no tener carro, no conocer a nadie. Me preparé mucho para lo peor, vine a guerrear, y eso me hizo que todas las cosas buenas que me pasaran fueran como ¡wow! Pensaba que no conseguiría trabajo en mi profesión, trabajar en cosas que no había trabajado, por ejemplo le tenía mucho miedo a ser moza, porque soy torpe con las bandejas. Pero vine muy preparada y el choque es menor.

¿Y hoy en día cómo te sientes en Argentina?

Me siento muy bien, gracias a Dios tengo la fortuna de tener a mis padres, hermanos y familia. Hice este local con personas que son mis amigos, que son hermanos, que lo hicimos de verdad con mucho cariño. Siempre extrañas, siempre extrañas, todos los días extrañas, por más que tengas a todos los tuyos, pero hoy en día me siento muy bien, he aprendido muchísimo, he hecho tantas cosas distintas, que nunca creí que haría en Venezuela, y eso me ha hecho crecer y valorar. Trabajar con honestidad y hacer las cosas bien siempre tendrá su recompensa.

Habiendo tantos comercios de venezolanos, ¿qué diferencia a Chacaíto Bar del resto?

Chacaíto se diferencia del resto, porque buscó ser temático, buscó mover emociones, porque también buscó recordar, no digo que el resto no, que nosotros sí tenemos cosas buenas positivas y buenas. Yo me crié en Caricuao, viví ahí 20 años, y tenía la estación del Metro en frente y recuerdo que siempre se hablaba muy bien de él. Me contaron que había llegado en los años 80 con una tecnología francesa y era algo de avanzada en la región. Que Venezuela era un país de avance y crecimiento.  Nosotros pensamos que tenemos que resaltar eso, lo que los venezolanos recuerdan como lo positivo.

Volverá a crecer un país donde lleguen un montón de ideas. Y el Metro volverá a ser ejemplo de respeto y de civismo. Todo eso queremos rescatarlo en un lugar donde también puedes comer algo rico.

¿Por qué específicamente la estación Chacaíto?

Nuestra fachada encajaba muy bien con la estación Chacaíto, que es una de las que tienen un arte por fuera. Aunque el Metro de Caracas tiene más de 50 obras de artes en su interior, esa es una de las que más destaca desde el exterior.

¿Con quién sería la primera persona que te reencontrarías al volver a Venezuela y el primer lugar que visitarías?

Iría a El Ávila, indiscutiblemente iría a El Ávila. Sin embargo a veces pienso que si fuera a Venezuela hoy, sería extranjera,  porque mi edificio está vacío, quedan 3 apartamentos ocupados, mis amigos no están, las personas que trabajaban conmigo tampoco, hoy sería muy difícil y creo que me reencontraría solo con El Ávila.  Pero cuando todos regresemos será muy lindo encontrarse con todo lo que fue parte de ti durante la época que viví en Venezuela.

Conoce todo sobre el local, menú y sus números de contacto a tráves de su cuenta en Instagram: https://www.instagram.com/chacaitobas/?hl=es-la

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más contenido