viernes, julio 19

Aumenta cantidad de refugiados venezolanos, según informe de acnur

Caricatura de Pinilla

Los refugiados en el mundo al finalizar 2017, incluidos los 5,4 millones de refugiados palestinos bajo el mandato de UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo), era de 25,4 millones de personas, la más numerosa de la que se tiene constancia y 2,9 millones de refugiados más que en 2016. La población refugiada bajo el mandato de ACNUR aumentó por sexto año consecutivo y al concluir el año era de poco menos de 20 millones de personas. Salvo que se indique lo contrario, todas las referencias a refugiados del informe aluden a los que están bajo el mandato de ACNUR. Cabe destacar que a pesar de la mejora de la información estadística sobre solicitudes de asilo pendientes de resolución, se desconoce el número real de casos de asilo pendientes de decisión, ya que algunos países no comunican esta información

La región de América acogía a 644.200 refugiados al terminar 2017, lo que representaba una disminución del 6% en relación con el año anterior. Esta cifra no incluye a numerosos venezolanos que obtuvieron formas legales alternativas de estancia en virtud de marcos nacionales o regionales. Sin embargo, una de las situaciones en evolución en 2017 fue el aumento de refugiados y solicitantes de asilo procedentes del norte de Centroamérica. Se incrementó el número de personas que emprendieron el peligroso viaje hacia el norte para pedir asilo en México y Estados Unidos, al tiempo que los venezolanos seguían saliendo hacia países vecinos, otros países de la región y otros más lejano.

En cuanto a las Nuevas Solicitudes de Asilo Individuales Registradas, cuyas cifras se refieren a nuevas solicitudes de asilo presentadas en primera instancia y que en la medida de lo posible, excluyen las solicitudes en apelación, ante los tribunales o reabiertas, Estados Unidos fue el primer país receptor de nuevas solicitudes de asilo en todo el mundo, con 331.700 presentadas en 2017, en dicho país, las solicitudes de nacionales venezolanos aumentaron un 63%, hasta 29.900, reflejando las difíciles condiciones en el país. Los nacionales de Venezuela constituyeron la cuarta nacionalidad en cuanto a número del total de nuevas solicitudes de asilo presentadas en 2017, con 111.600 registradas, frente a 34.200 en 2016 y 10.200 en 2015. Los venezolanos solicitantes de refugio en 2017 sólo son superados por las cifras que presentan en este apartado los nacionales de Afganistán, con 124.900 solicitudes de asilo, Siria con 117.100 e Irak con 113.500.

El mayor número de solicitudes venezolanas se presentó en Perú, que registró 33.100, seguido de cerca por las 30.000 solicitudes presentadas en Estados Unidos. Otros países que recibieron cifras considerables de solicitudes de nacionales venezolanos fueron Brasil (17.900), España (10.600), Panamá (4.400), México (4.000) y Costa Rica (3.200). La población de solicitantes de asilo en Perú se multiplicó por 8, de 4.500 al final de 2016 a 37.800 al final de 2017. Es decir, en 2017, de las 37.800 solicitudes de asilo en Perú, 33.100 fueron venezolanas, lo que representa el 87,56% de los casos.

En los últimos años, la compleja situación socioeconómica y política en la República Bolivariana de Venezuela ha empujado a más de 1,5 millones de venezolanos a trasladarse a países vecinos y a otros más lejanos. Sus principales destinos fueron Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Perú, España y Estados Unidos. Según las cifras facilitadas por los gobiernos de acogida, más de 166.000 nacionales venezolanos presentaron nuevas solicitudes de asilo desde el comienzo de 2015, tres cuartas partes en 2017.

A principios de 2018, más de 500.000 venezolanos habían accedido a formas legales alternativas de permanecer en un país en virtud de marcos nacionales o regionales, como es el caso de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Sin embargo, la mayoría se hallan en situaciones irregulares. Sin acceso a un estatuto jurídico, están más expuestos a violencia, explotación, abuso sexual, trata de personas y discriminación. Aunque las respuestas de los Estados fueron generosas, las comunidades de acogida que recibieron a nacionales venezolanos también estaban sometidas a una presión creciente en su intento de prestar asistencia y servicios a quienes llegaban. ACNUR trabaja con gobiernos y otros socios en toda América Latina y el Caribe para establecer una respuesta coordinada e integral a la situación de Venezuela.

Evaluaciones, elaboración de perfiles y supervisión de la protección han permitido comprender mejor las necesidades humanitarias y de protección internacional de los venezolanos que salen de su país. Además, ACNUR intensificó su presencia en zonas fronterizas y trabajó para reforzar los sistemas de asilo y registro en toda la región. La Agencia participa en enfoques de protección y prestación de asistencia de base comunitaria a las personas más vulnerables. Con el apoyo de autoridades, asociados y comunidades de acogida, se están llevando a cabo campañas de concienciación y solidaridad para combatir la discriminación y la xenofobia.

Otros grupos o personas de interés

Además de las personas incluidas en las categorías de desplazados forzosos y/o apátridas, ACNUR puede brindar protección y asistencia a otras “personas de interés”, en virtud de acuerdos internacionales, otros documentos regionales o resoluciones de la Asamblea General. Ejemplos típicos son los refugiados retornados que siguen necesitando la asistencia de ACNUR para integrarse localmente más de un año después de su llegada, las poblaciones de acogida afectadas por grandes afluencias de refugiados y los solicitantes de asilo rechazados que se considera que necesitan asistencia humanitaria.

En cuanto a los países de origen, en esta categoría el mayor aumento en 2017 se debió a la situación en Venezuela (345.600 personas). Allí, la difícil situación de seguridad, la pérdida de ingresos como consecuencia de la actual situación económica y la escasez de alimentos y medicinas impulsaron a un gran número de personas a abandonar su país durante el año. Algunos países de la región de América Latina han introducido mecanismos al margen del sistema de asilo formal para que ciudadanos venezolanos residan durante un periodo prolongado (de uno a dos años), con acceso a trabajo y servicios sociales.

Estos mecanismos incluyen permisos de residencia temporal, visados de migración laboral, visados humanitarios y acuerdos de visados regionales. Al final de 2017, los países de acogida que comunicaron grandes números de venezolanos en esta categoría fueron Chile (84.500), Colombia (68.700), Argentina (56.600), Panamá (48.900), Ecuador (41.000), Perú (31.200), Brasil (8.500) y Uruguay (6.200). Entre otras actividades, ACNUR asistió a estas personas directa o indirectamente mediante el suministro de asistencia material, asesoramiento jurídico, registro y acceso a documentación.

Corresponsal: David Oñate 
@TodosAhora_VE

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