Las vacunas contra la COVID-19

La COVID-19 es sin duda alguna sigue siendo la noticia que frecuentemente se escucha desde hace más de un año y con ella uno de las preguntas frecuentes es ¿Cuándo estarán listas las vacunas? Viendo estas como un mecanismo de empezar a lograr la normalidad en el mundo luego de esta pandemia.

Vacunas contra la COVID-19

Una vacuna debe ofrecer al menos una tasa de protección del 50 por ciento para que se considere eficaz, como lo exigen los principales reguladores de medicamentos del mundo y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas son las vacunas que cumplen con estos requisitos.

AstraZeneca 

Es una empresa farmacéutica global con sede en Cambridge, Reino Unido. Es la quinta empresa farmacéutica del mundo medido por ingresos y tiene operaciones en más de 100 países. La empresa desarrolla, manufactura y vende fármacos para tratamientos de enfermedades gastrointestinales, cardiovasculares, neurológicas, psiquiátricas, infecciosas, inflamatorias, respiratorias y oncológicas.

AstraZeneca como una de las empresas farmacéuticas más grandes del mundo, no se podía  quedar atrás en esta batalla por encontrar la vacuna más efectiva contra el COVID-19. Fue autorizada por la Comisión Europea el 29 de enero de 2021 tras la rigurosa revisión a la que todas las vacunas se someten por parte de la Agencia Europea de Medicamentos.

Se trata de una vacuna de vector vírico que vehiculiza dentro de un virus inofensivo diferente al coronavirus la información genética necesaria para que el cuerpo humano produzca anticuerpos/respuesta inmune frente a la proteína S del SARS-CoV-2.

CanSino

La vacuna experimental contra el coronavirus de CanSino Biologics, según un análisis de los últimos ensayos, lo que la convierte en la vacuna candidata más reciente en mostrar cierta protección contra el COVID-19.

Esta vacuna, desarrollada conjuntamente por el ejército chino y la compañía de biotecnología con sede en Tianjin, resultó ser eficaz contra el sintomático COVID-19.

Sinovac

Según investigadores turcos, la vacuna frente al coronavirus desarrollada por la farmacéutica Sinovac Biotech Ltd de la República Popular de China, tiene una eficacia sumamente alta, a la vista de los resultados obtenidos en las últimas fases de los ensayos realizados en ese país. Al margen de una persona que tuvo una reacción alérgica, no se observaron otros efectos adversos relevantes.

Sputnik

La vacuna Sputnik funciona de manera similar a la vacuna de Oxford/AstraZeneca desarrollada en el Reino Unido y la vacuna Janssen desarrollada en Bélgica.

Utiliza un virus similar al del resfriado, modificado para ser inofensivo, como portador para llevar al organismo un pequeño fragmento del coronavirus.

Al exponerse con seguridad el organismo aparte del código genético del virus, puede reconocer la amenaza y aprender a combatirla, sin correr el riesgo de enfermarse.

Después de ser vacunado, el cuerpo comienza a producir anticuerpos especialmente diseñados para el coronavirus.

Esto significa que el sistema inmune está preparado para combatir el coronavirus cuando lo encuentre de verdad.

Pfizer

Comirnaty es la vacuna que ha creado Pfizer para combatir la COVID-19. Se trata de una empresa farmacéutica estadounidense con sede central en Nueva York que se dedica al desarrollo y fabricación de productos de atención médica y vacunas, fue fundada en 1849 por los primos Charles Pfizer y Charles Erhartes.

Eso sí, Pfizer no podría haber fabricado este fármaco, sin la colaboración de la empresa alemana BioNTech, dedicada al desarrollo y fabricación de inmunoterapias activas basadas en ARN mensajero (ARNm), usado en la vacuna contra la COVID, para un enfoque específico del paciente en el tratamiento de enfermedades graves.

Moderna 

Es una empresa estadounidense de biotecnología, especializada en el descubrimiento y desarrollo de fármacos y tecnologías que permitan la obtención de nuevas vacunas basadas exclusivamente en ARN mensajero.

Obtuvo notable atención mediática en 2020, cuando se convirtió en una de las principales compañías involucradas en la obtención de una vacuna que frenase la pandemia mundial.

En julio de 2020, la compañía anunció que su vacuna experimental de ARNm para el COVID-19, financiada por el gobierno de Estados Unidos y en fase I de ensayo clínico, había producido anticuerpos que neutralizaban la enfermedad en adultos sanos. En diciembre de 2020, su vacuna para el COVID-19 fue finalmente aprobada, primero en Estados Unidos y semanas después en múltiples países.

Efectividad de las vacunas

Las vacunas que han mostrado una mayor protección en los ensayos clínicos han sido la de Pfizer / BioNTech (95 por ciento) y la de Moderna (94,1 por ciento). La Sputnik V estaría cerca, con un 91,6 por ciento, al igual que la de Novavax, con un 89,3 por ciento.

Por su parte, la de AstraZeneca y la Universidad de Oxford mostraron entre 63 y 78 por ciento de protección (aumenta con intervalo más largo entre dosis), la de Janssen un 66 por ciento, y la de Sinovac un 50,4.

A falta de tener los resultados finales de la fase III de los ensayos clínicos, la de Covaxin mostró de un 73 a 81,0 por ciento de protección y la de CanSino un 65,7 por ciento.

Efectos secundarios de las vacunas Covid

Las reacciones locales, la fatiga y el dolor de cabeza fueron comunes en ellas La de Sinovac mostró además fatiga, náusea, diarrea, mialgia, escalofríos, pérdida de apetito, tos, artralgia, prurito, rinorrea y congestión nasal. Las reacciones locales, la fatiga y el dolor de cabeza fueron comunes en todas.

AstraZeneca también fatiga, mialgia, fiebre, artralgia y náusea (menos frecuente con la segunda dosis). Se han descrito tres casos de paralisis facial y dos de mielitis transversa

Por su parte, la de Pfizer predijo casos de mialgia escalofríos, artralgia y fiebre.  También se han descrito cuatro casos de parálisis facial y 64 de adenopatías. Y la de Moderna ha producido mialgias, artralgias, escalofríos, náusea, vómito, edema axilar y fiebre. También se han descrito tres casos de parálisis facial y 173 de adenopatía. Con la Sputnik V se han visto síntomas similares al resfirado y astenia. La Covaxin también produce fiebre, como la de CanSino.

¿Quiénes no deben recibir la vacuna?

En cuanto a las recomendaciones para las personas inmunodeprimidas, incluidas aquellas con virus de inmunodeficiencia humana, la de Sinovac lanza una alerta sobre la posibilidad de que la respuesta inmunitaria a la vacunación sea insuficiente.

La vacuna Sinovac no debe aplicarse en pacientes con antecedentes de alergia a los componentes o con fiebre, enfermedad aguda y aparición aguda de enfermedades crónicas.

En el caso de la Sputnik V, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) en Argentina ha indicado que no se debe aplicar ante: hipersensibilidad a cualquier componente de una vacuna, antecedente de reacciones alérgicas graves, enfermedades agudas graves, inmunocompromiso y menores de 18 años.

Por su parte, la de AstraZeneca, Pfizer y Moderna no deben inocularse  a personas con antecedentes de anafaxia a cualquier componente (en el caso de la Pfizer especifican de forma especial el polientilenglicol), o que hayan tenido reacción anafiláctica a la primera dosis.

Por: Alejandro Chaparro

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