¿Tú decides si quieres ser el ratón o la rana?

Hay un refrán que dice: la probabilidad de hacer el mal se encuentra cien veces al día; la de hacer el bien una vez al año.

El ratón y la rana. Artículo de opinión
El ratón y la rana. Artículo de opinión

Hoy en día, pareciera que para poder sobrevivir dentro del entorno el ser humano tiene ciertos impulsos agresivos y destructivos que nos obligan a pensar que el mundo cambia de forma negativa. En los lugares de trabajo, en la calle, en nuestro día a día, se hace cada vez más frecuente la práctica de hacerle mal a un tercero. 

Acciones que buscan dañar, lastimar o hacer sufrir a otros como si fuera parte de un estímulo o logro personal 

Es cierto que la maldad existe, y está basado en la envidia hacia un tercero, el ser humano es capaz de usar la manipulación como técnica, el tratar de mantenernos en nuestro status o garantizar nuestra permanencia en un lugar, sin importar lo que eso nos cueste, simplemente pasamos por encima del otro, logrando materializar el rol de víctima. 

El ratón o la rana

Del mismo modo, nos hacemos merecedores de derechos mas no de deberes, no aceptamos que se realicen concesiones para los demás a menos que sea para nuestro propio beneficio. Somos incapaces de ver nuestros defectos, pero si los del vecino, hablamos mal de un compañero de trabajo, nos burlarnos de los que consideramos “amigos”, en fin, son muchas las acciones del ser humano que nos obligan a decir que estamos cayendo en la maldad moral y en la miseria humana. Caemos en la estupidez nos creemos amos y señores, en fin. dueños absolutos.Son esas acciones intencionales que pueden llegar a lesionar la dignidad humana. Dejemos atrás ese deseo de destruir y de hacer sufrir a una persona. No debe imperar la insensibilidad ni la impulsividad en nuestros actos, tenemos que aprender a aceptar que otros también tienen derecho a brillar.Todo en la vida se devuelve. Recuerden la fábula de Esopo “El Ratón y la Rana” este último ato su pata a la del pobre ratón, haciendo que este perdiera la vida, sin embargo, un ave rapaz termina comiéndose a los dos. Moraleja: Seamos honestos e íntegros en nuestro proceder, actuemos como bondad y respeto. Tarde o temprano las acciones realizadas con maldad siempre se devolverán y lo pagamos con el mismo precio. Entonces tú decides…… ¿quieres ser el ratón o la rana? 

Por Madeleine Martins

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