La herencia, ¿gran destructora de familias?

Los seres humanos viven experiencias no tan gratas, ejemplo de ello, es el proceso de repartición de bienes. ¿No han vivido luchas o divisiones de seres queridos por motivos materiales?  Como rencillas absurdas, inseguridades, celos y rivalidades entre hermanos, ¿No han leído que la mayoría de las discordias o cicatrices familiares van en torno a la reclamación de algún bien y que el amor es suplantado por la adquisición de “fortunas” no trabajadas? 

herencia
Foto: Cortesía

Las herencias son actos jurídicos que llevan a que ciertos bienes y compromisos que una persona deja con su muerte sean recibidas por otros miembros de la familia. Sin embargo, hay casos en los que recibir este tipo de riquezas genera ciertos conflictos e intereses contrapuestos.

Cuántas familias dejan de hablarse o recurren a la vía judicial para reclamar algún bien o legado.  Siempre he pensado que lo que no es sudado no debe ser reclamado. Pero también es entendible que legalmente la persona “afortunada” en recibir la sucesión tiene un derecho.

Problemas por la herencia

Reclamamos los patrimonios de los padres, alegando que la persona cumplió cuidando a su progenitor, entonces vale decir que estaría cobrando por un servicio. No podemos ver la vida como un negocio, ni tampoco atribuir el recibir un dinero solo porque fuimos los responsables del cuidado y manutención de nuestros seres queridos. 

Volteemos a la otra cara de la moneda: cuantos hijos no cuidan a sus progenitores o familiares cercanos y cuando fallece hacen acto de presencia, “recordando” el lazo que existe y el “derecho” por reclamar los bienes y el dinero. En estos momentos es que queda demostrado nuestra verdadera intención. 

Del mismo modo, cuantos hijos o hermanos no cumplen con la voluntad de sus padres y valiéndose de que no existe un testamento detallado, se quedan con todo sin hacer la repartición de forma equitativa, tal y como lo indicaron sus progenitores cuando estaban vivos. Lo que llamamos la “gran viveza criolla”

Cuando se refiere a tradiciones, costumbres y valores que también son parte de ese legado, no vemos ninguna noticia o proceso legal tratando de reclamar este tipo de derecho. Debemos dejar huellas positivas y no cicatrices en nuestro corazón.

Hay quienes toman la decisión de forma valiente y admirable de renunciar o repudiar la herencia, unos lo hacen de manera formal ante un notario o vía judicial o simplemente no reclamando la parte que le corresponde a su círculo familiar, ya que el dinero o el activo no le devolverá a su ser querido. Decisión que se respeta y que es una cachetada con guante de seda para aquellas personas que de forma descarada o con deseos avariciosos se aprovechan, quedándose con la totalidad de los bienes o el capital heredado. 

Cambios de actitud

Igualmente, observamos como las personas se comportan de forma diferente cuando recibes algún tipo de sucesión, es decir, el respeto y trato cambia, jugamos a una moral disfrazada. Cuando no tienes nada material no eres valorado, pero cuando tu condición social varía eres todo un señor.

El ser beneficiado con una herencia nos otorga grandes lecciones de vida, nos indica cuál es nuestra verdadera educación, e igualmente, cuáles son nuestros verdaderos sentimientos y propósitos.

La educación y los valores son la mejor herencia que nos pueden dejar, no el dinero o los bienes materiales. La formación es y será la base para desarrollar nuestras potencialidades y facultades intelectuales y morales. 

Nos queda el amor, lo disfrutado durante los años, nuestras vivencias y experiencias, pero no bienes y fortunas; recuerden la frase, ‘nacimos sin nada y moriremos sin llevarnos absolutamente nada’.

La Biblia nos indica claramente: hagan todo sin quejarse y sin discutir, para que nadie pueda criticarlos. Lleven una vida limpia e inocente como corresponde a los hijos de Dios, y brillen como luces radiantes en un mundo lleno de gente perversa y corrupta (Filipenses 2 14). 

Por. Madeleine Martins Da Silva

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9 Responses

  1. Muy verdadero este escrito,sería muy bueno que todo el mundo lo pudiera leer y tomar conciencia de este bello mensaje felicitaciones para la creadora de este bello escrito

  2. Cada mes me sorprende los artículos que escribe la autora Madeleine Da Silva. Tiene una forma muy honrada directa y honesta al decir las cosas que piensa y como debemos de mejorar como personas y como sociedad en su conjunto

  3. Muy cierto nos apropiamos del dinero y las cosas materiales de los familiares alegando que cuidamos a nuestros familiares. Excelente la reflexión.

  4. Totalmente cierto y analizado. Es en ese momento en que se descubre y se conoce realmente como es ese familiar. Pero existe una Ley Divina que mas temprano que tarde el Dios Todo Poderoso le cobrará toda la maldad y perjuicio causada a su Hermano…. como es mi caso.

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