La COVID-19 sofoca las relaciones entre Estados Unidos y China

Las relaciones entre EEUU y China se han venido deteriorando desde el momento en el que comenzó la expansión de la COVID-19, ya que esto fue un retroceso en los avances que ambos gobiernos habían tenido con respecto al acuerdo comercial que los estaba colocando en una posición más amistosa sobre el tablero internacional.

En este sentido, desde que el coronavirus llegó a los países de la región americana y europea, en especial a la primera potencia del mundo, las negociaciones se colocaron en pausa, hasta que comenzó la batalla con la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su negligencia ante la nación Asiática y su responsabilidad con respecto al virus, siendo acusada de cómplice, lo que llevó a los EEUU a retirar su apoyo a este organismo. Adicionalmente, comenzó la lucha por la creación de la vacuna para esta enfermedad y se tensan aún más las relaciones debido a la competencia sucia que ambas naciones desarrollan a fin de ser pioneros en este tema.

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Otra de las causas para incrementar la enemistad entre estos dos actores fueron las medidas implementadas sobre Hong Kong, cuando el parlamento chino aprueba una ley de seguridad para este, que busca castigar «la sedición, la secesión, el terrorismo, la subversión, la injerencia extranjera o cualquier acto que ponga en peligro la seguridad nacional», según la BBC de Londres.

El Estado norteamericano manifestó su desacuerdo al respecto y fue muy enérgico refiriéndose a las acciones que podía tomar ante la violación a los derechos de los nativos de esta ciudad, teniendo en cuenta que los nexos comerciales con esta eran muy importantes para ambas naciones, era ese punto medio con cierta autonomía que les permitía tener vínculos de diversa índole.

¿Qué hizo que el conflicto entre EEUU y China escalara?

La gota que derramó el vaso con respecto a este enlace fue lo expresado por altos funcionarios de Washington según el portal web de noticias Reuters: “El espionaje y otras prácticas dañinas de las misiones diplomáticas de China se producen en todo Estados Unidos, pero su consulado de Houston es una de las principales fuentes de la actividad, que ha superado la línea de lo aceptable». Estos actos de espionaje, se presume que eran para robar información sobre la vacuna de la COVID-19 y  propiedad intelectual en otros campos.

Tras estas declaraciones, se ordenó clausurar el consulado de Houston, lo cual dio como respuesta que China tomara la misma acción con respecto al consulado en la ciudad de Chegnu, colocando a los primeros mandatarios de los países y a sus Ministros de Relaciones Exteriores a pronunciarse al respecto, siendo una de las declaraciones  más relevantes  la hecha por Mike Pompeo según la fuente mencionada anteriormente, estableciendo lo siguiente: “Queremos ver a todas las naciones que comprenden la libertad y la democracia, y los valores, y saben qué es importante para sus pueblos, para tener éxito (…) que entiendan esta amenaza que representa para ellos el Partido Comunista de China y que trabajemos juntos, colectivamente, para restaurar lo que es nuestro por derecho”.

Muchas naciones se han enemistado con el gigante Asiático luego de ver los impactos de la pandemia. Pero esta relación bilateral que ha sido naturalmente conflictiva, hoy es objeto de análisis debido a que las dos potencias estaban a las puertas de acabar ese conflicto existencial por la vía comercial, pero China detuvo esto con su mal manejo del virus. Así es como en menos de cinco meses se deterioran las relaciones entre estos actores, que aunque continúan estrechamente conectados por lo económico, están declarando diferencias diplomáticas, ideológicas y comerciales que no son nuevas, pero que hoy no pueden dejarse a un lado, son determinantes en el clima político actual a las puertas de una contienda electoral en Washington .

Finalmente, esto afecta de manera muy significativa a la reelección que busca Donald Trump, ya que una de sus promesas de gobierno fue el acuerdo comercial y entablar mejores relaciones con Pekín, pero debido a su comportamiento y en especial en lo concerniente a la COVID-19, que le ha generado mucha inestabilidad en la carrera a la Casa Blanca, desde mi perspectiva el Pentágono está tomando la decisión correcta, ya que el sabotaje por parte de China es evidente y la única manera de arreglar la imagen de Trump hacia los electores y revertir el efecto negativo  de no lograr el acuerdo comercial, es ir directamente en contra de todas las prácticas irregulares del Asiático, a través del campo diplomático y ejerciendo su influencia sobre los demás Estados que también se han visto afectados por las políticas desmedidas del gobierno chino.

Por Miroslava Colan

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