Cuarentena como Mecanismo de Control Social

Para disminuir los índices de contagio por COVID-19 los gobiernos han decretado la cuarentena para el control. Intentan aislar preventivamente a los ciudadanos. Para tal fin decretan la suspensión de clases y el cierre de lugares concurridos como restaurantes, discotecas, gimnasios. Esto disminuiría en gran medida el acercamiento de los ciudadanos. Adicionalmente- y con ciertas diferencias más de forma, que de fondo- hacen de la actividad de producción y distribución de alimentos. También de las actividades vinculadas al sistema de salud (venta de medicamentos e insumos médicos, atención hospitalaria), las actividades privilegiadas en la cuarentena.

Ahora es noticia: Guaidó creó la “Comisión Especial Presidencial para Seguridad Policial e Inteligencia”

Unión cívico-militar

Antes de entrar íntegramente en el tema que nos incumbe es menester señalar lo siguiente, en Venezuela un factor determinante para comprender la dinámica del régimen es el hecho de que las Fuerzas Armadas han sido penetradas por el partido político. En un sistema político con cierto grado de institucionalidad las Fuerzas Armadas pretenden ser autónomas y garantes de la integridad territorial, además que intentan preservar las instituciones legítimamente constituidas. En el caso venezolano esto no es así. Aquí el partido de gobierno se ha combinado de tal forma con el estamento militar, que este último está cooptado por los lineamientos partidistas, la independencia de aquel se ha perdido. La insana apropiación que tiene el partido político sobre el estamento militar expresa lo que algunos llaman unión cívico – militar.

Esa perniciosa unión cívico – militar corroe todas las instituciones y se manifiesta en la designación de militares en altos cargos de la administración pública, en PDVSA y en puestos políticos estratégicos como son las gobernaciones. En estas semanas que llevamos encerrados el partido político oficialista y las fuerzas armadas han incrementado su actividad dentro del sistema político. En ese sentido ha sido evidente el incremento de la militarización y de la represión. Este segundo factor constatado en el sistemático ataque a la disidencia durante este tiempo.

Elementos de la Fuerza Armada dispuestos en el sistema Metro controlando la entrada y salida de personas. Militares organizando las descomunales colas en las bombas de gasolina, alcabalas militares y policiales restringiendo el paso a determinadas zonas. Los militares tuvieron una participación discutible durante las dos décadas precedentes. Mientras que en esta cuarentena ocupan las calles de Venezuela, los vemos y no sentimos seguridad.

Control en cuarentena

Paralelamente, la cuarentena ha sido utilizada para reprimir. En un artículo del diario Tal Cual leemos: “las detenciones arbitrarias de los periodistas Darvinson Rojas, Beatriz Rodríguez y Javier Vivas Santana son una clara demostración de la férrea censura que el régimen ha establecido para ocultar la caótica situación hospitalaria, así como las cifras reales de contagiados y fallecidos” Jose R. Lopez.

Afirmaciones altisonantes que denotan una actitud de control rígido, en una circunstancia como la actual en donde la información debería ser primordial, y consecuentemente sería imperativo que a periodistas y comunicadores se les garantizara el libre ejercicio de su profesión. Aquí en Venezuela la información es restringida y vigilada rigurosamente. Tal acción siembra dudas significativas ¿Por qué encerrar y perseguir a periodistas, tan necesarios para que todos estamos informados durante la pandemia? Lo que salta a la vista es la intención del régimen de controlar intensamente el flujo de información. Ello para incrementar los niveles de zozobra en la población, circunscribiéndola exclusivamente a la información oficial y no a la de periodistas que dignamente hacen su trabajo.

Además de eso, el régimen ha continuado una campaña que desde hace algún tiempo viene ejecutando. Que es la persecución y encarcelación de personal de confianza de Guiadó, así que aprovechan la cuarentena para desmovilizar a la ciudadanía y sobre todo desarticular al equipo de la alternativa democrática que los venezolanos elegimos en las parlamentarias 2015. Sin duda alguna, la cuarentena ha servido para que los venezolanos estemos menos comunicados e indefensos ante la militarización de la sociedad.  

Por: Ricardo Martínez

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