Buques de gasolina como combustible de conflicto

Desde hace varios días se reseñó en la prensa el envío de buques de gasolina provenientes de Irán para Venezuela. Lo cual causó reacciones de los actores políticos tanto nacionales como internacionales, teniendo lugar esto en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la semana pasada.

Los detalles de esta embarcación los narra el portal Reuters de la siguiente manera. “Irán está suministrando alrededor de 1,53 millones de barriles de combustible a Venezuela, de acuerdo a ambos gobiernos, fuentes y cálculos realizados por TankerTrackers.com en base a los niveles de calado de los buques”.

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¿Qué dice Estados Unidos?

El gobierno de los Estados Unidos estableció que estos países están violando las sanciones internacionales. Además, el portavoz del pentágono, Jonathan Hoffman, clarificó que el refuerzo de la presencia naval en el caribe es debido a una operación antidrogas, pero que por ahora no existe una operación relacionada con los cargamentos iraníes, según relata la misma fuente. También dijeron que Irán enfrenta un gran riesgo al enviar estos buques al país suramericano según la BBC de Londres.

Todo esto, es posible verlo como un conjunto de amenazas que solo buscan intimidar y de cierta manera lograr que esos elementos no lleguen al caribe. Esto, debido a que se presume que no solo contengan gasolina y que puedan contener armas que puedan contribuir con una desestabilización de la región.

Pues, Estados Unidos respondería de manera inmediata si sospecha que Irán está teniendo algún tipo de conspiración para atacar a algún país del continente o a las flota de EEUU con el fin de impactar en este. Ya que, tomaría a Venezuela como base para estas acciones por ser el territorio más cercano que ha tenido el islámico para ejercerle presión. Es por ello, que esta es una gran amenaza para el norteamericano, por lo que busca infundir miedo para que esto no se lleve a cabo ni se acerque a sus flotas ni al continente.

¿Y Venezuela?

El gobierno de Nicolás Maduro, ha sido el que ha solicitado la gasolina a Teherán. Esto, intentando evadir las sanciones internacionales que han impedido que continúe sus relaciones comerciales con otros Estados amigos como Rusia. La respuesta del régimen ha sido positiva, incluso estableciendo que la Fuerza Armada Nacional recibirá a estos buques al momento en el que se encuentre en la zona económica venezolana.

Por su parte el Presidente (E) Juan Guaidó, ha dicho que debe preocupar la presencia iraní en suelo venezolano. Además, que estos buques de gasolina se están pagando con oro manchado por la sangre de los venezolanos, según relata el portal web del diario El Nacional.

Asimismo, Iván Simonovis denunció que los nativos del país islámico quieren crear un centro de operaciones tanto aéreas como marítimas en Venezuela.

Varias visiones

Ante la comunidad internacional, esto será visto como un acto de cooperación entre Estados que busca solventar la crisis de combustible que alberga al país suramericano producto de la covid-19. Aún con las sanciones y la falta de inversión en la industria petrolera que ya no es un secreto para el mundo.

Igualmente, se visualizará como un esfuerzo para cumplir con las recomendaciones de la alta comisionada para los derechos humanos de levantar las sanciones económicas debido a la pandemia, siendo la república islámica la salvadora con respecto a este tema. Por lo que, cualquier acción contra estas embarcaciones no va a ser bien vista internacionalmente.

Dos posibles escenarios

Por parte de los EEUU, no habrá ataque a estos buques de gasolina, a menos que sea estrictamente necesario. Es decir, que se evidencie algún tipo de elemento armado o de destrucción. Sin embargo, la sospecha existe, pero hay dos escenarios posibles desde mi perspectiva.

Primero, dejar pasar los buques restantes ya que uno ya arribó a la zona económica venezolana y posteriormente, determinar que existe una amenaza en Venezuela por la creación de estas supuestas bases que promueven el terrorismo. Pues, esto puede llevar a una irrupción armada en el país por parte del norteamericano.

Segundo, incautar los barcos antes de llegar. Esto desataría una tensión mayor entre los tres países, generando una especie de “guerra fría”. Sin si quiera tener la oportunidad de tener una excusa para llegar al objetivo, el territorio Venezolano.

Conclusión

Cualquiera de los dos escenarios es posible. Teniendo en cuenta la política de amenaza creíble y la tensión que se emplea por parte de las naciones para este caso en particular.

Rescatando que dejar pasar los buques de gasolina es dar una ventaja a Maduro y arriesgarse a la posible creación de estas bases. Pero, no hacerlo es perder una oportunidad para actuar de manera fulminante y determinante. Sería la mayor ganancia aún con el mayor riesgo.

También, considerando la posición que tiene el mundo ante esto considerándolo un mecanismo para minimizar la crisis por el coronavirus, la administración Trump no puede mostrarse menos consciente ante la comunidad internacional con respecto a la pandemia.

Por ello, el segundo escenario si ha de efectuarse, se pudiese ver a la gasolina como el combustible para una posible tensión y acción armada en la región que impacte directamente a Venezuela. Siendo Venezuela la arena de combate entre Irán y EEUU, pudiendo desencadenar un cambio político.

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