¿Ayuda Humanitaria u Oxígeno al Régimen?

Durante la tarde del día 8 de abril recibió el régimen 90 toneladas de ayuda humanitaria para combatir la pandemia del COVID-19 por parte de la ONU, a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Población de la ONU y UNICEF, como lo relata el portal Infobae: “Varias agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) enviaron a Venezuela un avión con 90 toneladas de suministros sanitarios, agua, higiene y educación cuya llegada está prevista para este miércoles al país y que busca apoyar los esfuerzos que están realizando las autoridades frente a la pandemia de coronavirus.” Esta es una acción que si bien el organismo internacional ha venido coordinando, ha causado reacciones diversas, en especial cuando a través de cadena nacional se conoce que han incluso donado dinero al gobierno, dicho por Nicolás Maduro, acción irresponsable debido a que este personaje y su cúpula son criminales buscados por diversos delitos, pero entre ellos se encuentra la corrupción, por lo que es fácil deducir que esta donación en metálico y no únicamente en insumos, es un error que puede costar muchas vidas al pueblo venezolano. 

Ahora es noticia: Escasez de combustible afecta despacho de alimentos en Caracas

El envío de esta ayuda humanitaria incluye 28.000 equipos de protección personal para los trabajadores sanitarios de primera línea, concentradores de oxígeno, camas pediátricas, productos para el control de la calidad del agua y kits de higiene, entre otros, según el portal oficial de noticias de la ONU. Estos suministros serán destinados para 14 hospitales designados para atender el coronavirus y para 50 clínicas ambulatorias. Según la misma fuente, el plan para atender esta pandemia se enfocará de la siguiente manera: “El Plan de respuesta al COVID-19 en Venezuela se centra en fortalecer el sistema de salud para identificar y tratar rápidamente a los pacientes; abastecimiento de agua, higiene y saneamiento en los hospitales y comunidades y el suministro de información al público para evitar la propagación del virus. El plan también apoyará otros programas humanitarios fundamentales relativos a la seguridad alimentaria, la nutrición, la protección y la educación”. 

Es importante destacar que antes de la pandemia, existía una Crisis Humanitaria Compleja, que según el Diario de las Américas, citando a la ONU se evidencia de esta manera:  “Según la ONU, como resultado de la crisis política, económica y social que atraviesa en los últimos años Venezuela, 7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, incluidos 3,2 millones de niños, mientras que casi 5 millones de venezolanos han abandonado el país, la mayoría de los cuales se encuentran en los países de la región”. Por esta razón es que el Gobierno Nacional se encuentra tan abierto a la cooperación internacional y ve al llamado coronavirus como una oportunidad para estrechar lazos con la comunidad internacional que estaban bastante debilitados, pero también para tratar de solventar los problemas que venía presentando en el pasado (O matar dos pájaros de un tiro como se dice coloquialmente) como la crisis de servicios públicos, la falta de insumos médicos, la pobreza, desnutrición, su constante violación a los DDHH, entre otras problemáticas que colocaron al régimen contra las cuerdas en el tablero internacional, lo que hizo que esta donación antes mencionada haya causado disconformidades sobre todo ante los Estados Unidos, Estado que amenazó a la OMS con retirar su apoyo, siendo uno de los más importantes, debido a que no advirtió sobre la gravedad de la pandemia ni ha tomado las medidas a tiempo, pero también una de las razones puede ser que haya accedido a donar esta ayuda para Venezuela, acción que va en contra de la política que ha manejado EEUU estos días de atacar al régimen por todos los flancos internacionales y hacer que negocie al verse sumergido en la crisis del COVID-19, lo cual era posible si la comunidad internacional no cooperaba con el gobierno. 

Puede que hoy, el régimen esté agradeciendo a China por su cooperación en este tema para diagnosticar casos de este virus, pero si una bioanalista realiza denuncias con respecto al mismo es llevada a la fiscalía como si fuera una criminal, como es el caso de Andrea Sayago, puede que hoy se agradezca la ayuda de parte de UNICEF por los kits para facilitar el estudio de los niños, pero recordemos que la dictadura mata niños de hambre todos los días por su avaricia y su corrupción, por lo que no podrían aprovechar estos kits, es admirable la donación de ayuda humanitaria por parte de la OMS y la ONU, ya que es su trabajo ante estas emergencias y no pueden detenerse ante los conflictos políticos, pero tengamos en cuenta que si la maneja un narcorégimen que mata a su población, seguirá dejando que sus pacientes fallezcan en hospitales porque es más importante hacer negocio con estos insumos que salvar vidas. 

Es por esto que no es posible que una crisis nos haga perder la esencia de los gobiernos y su actuar, es por ello que la petición de Bachelet de que se atenúen las sanciones sectoriales que se aplican a Venezuela para facilitar la lucha contra el COVID-19, solo va a facilitar que el régimen siga haciendo negocios, violando Derechos Humanos y obtenga oxígeno para anclarse en el poder, pero lo que menos va a hacer es solucionar los problemas de salud, porque como hemos visto en el pasado, su población no es su prioridad, lo que si lo es, es preservar el poder a toda costa, incluso violando Derechos fundamentales y colaborando con el crimen organizado, por lo que levantar las sanciones, no hará que se ataque efectivamente la pandemia, solo hará que los cercos y las presiones ante el régimen se extingan o suavicen y den oxígeno para perpetuarse en el poder y no negociarlo bajo ninguna circunstancia.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver