Personalismo Político, 23 de enero y Democracia

El Personalismo Político en Hispanoamérica ha sido un fenómeno estudiado acuciosamente por politólogos, historiadores y académicos interesados en el tema. En el caso de los politólogos egresados de la Universidad Central de Venezuela la Dra. Graciela Soriano es una fuente excepcional para comprender el Personalismo Político. Este tiene un elemento caracterizador y es quien gobierna (caudillo, militar, etc.) lo hace de forma personal. Es decir el conjunto de decisiones y acciones políticas no se ajustan a la Constitución. Tampoco a las instituciones políticas, sino que la prerrogativa de quien gobierna es absoluta. El Personalismo Político ha estado presente en toda la historia hispanoamericana, hasta finales del siglo XX los regímenes dictatoriales de Brasil, Chile o Argentina. Cada uno de ellos guardaron ciertos elementos de personalismo político en su esencia, como la inobservancia de la norma por parte del caudillo o el desprecio a las instituciones políticas. 

La historia se repite

En la historia de Venezuela ese fenómeno es reiterativo: caudillos, militares y presidentes son quienes, ejerciendo el poder político a su vil arbitrio debilitan las instituciones y transgreden flagrantemente la norma. El contrapeso a tales pretensiones es el sistema democrático. Sistema democrático asumido y al mismo tiempo buscado por la sociedad venezolana el 23 de enero de 1958. Si bien, previo al derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez-y su posterior huida en la Vaca Sagrada- se gestaron acciones políticas de peso para la democracia como la fundación de los partidos políticos (AD, COPEI, URD y el PC) o la lucha en la clandestinidad para derrocar al dictador, el 23 de enero se resalta como un hito en la historia contemporánea. 

También es noticia: Colombia, un aliado indispensable para Guaidó

Hito puesto que representa la culminación de diez años consecutivos de férrea dictadura. Una época caracterizada por la persecución, la cárcel y la tortura a quienes pensaban distinto. Ello trae consigo la incapacidad para expresarse libremente debido a la censura gubernamental y su amenaza constante. Por su parte, en el terreno electoral la situación era negativa. ¿El motivo? las reglas comiciales se ajustaban a las pretensiones de Pérez Jiménez y los partidos de oposición no podían participar. Cualquier similitud con la Venezuela actual no es coincidencia. 

Similitudes de la Venezuela actual con el 23 de enero de 1958

El 23 de enero de 1958 tiene un elemento que es positivo traer al presente y es el hecho de que la sociedad salió de sus casas, los cerros bajaron para aupar el movimiento insurreccional, no sólo eso, sino que la ciudadanía celebró el triunfo de la Democracia en la calle. Incluso la sociedad fue más allá, cuando se supo que la junta de gobierno de ese entonces iba a estar presidida por dos oficiales representantes del régimen de Pérez Jiménez (Abel Romero Villate y Roberto Casanova) la sociedad rechazó fuertemente esta designación, saliendo a las calles.

Bajo esta presión el gobierno cedió nombrando a Eugenio Mendoza y Blas Lamberti, dos empresarios civiles como parte de la junta de gobierno. Ese mismo año, pero el 23 de julio y el 7 de septiembre se sublevaron otros militares y la sociedad volvió a las calles, ubicándose a las afueras del palacio de gobierno. Finalmente, ambos alzamientos fueron apagados. La ciudadanía se comprometió con el proceso democratizador del sistema político y veló para que este se sintetizara en el Pacto de Punto Fijo. 

El llamado

El 23 de enero de 1958 los venezolanos del siglo XX finalmente se liberaron de ser gobernados-durante más de cinco décadas-por dictadores militaristas: Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita y Marcos Pérez Jiménez. Los venezolanos hoy 23 de enero del 2020, deben rememorar las acciones de la sociedad de ese entonces.

El espíritu democrático debe prevalecer hoy más que nunca puesto que-similar a lo que ocurría previo al 23 de enero de 1958 los venezolanos son torturados y encarcelados por pensar diferente. Además la libertad de expresión no está garantizada ni protegida; puesto que el amedrentamiento y posible violación a los DDHH está latente, finalmente el gobierno no propicia reglas electorales justas, todo lo contrario, actualmente el Consejo Nacional Electoral es adepto al gobierno. Si el padecer de la sociedad es muy similar al de 1958 y se superó ese flagelo: ¡repitamos el 23 de enero!

Por: Ricardo Martínez

Daniedua23

Empieza por hacer lo necesario, luego lo posible y de pronto estarás logrando lo imposible.

Comparte con nosotros tu opinión ¡Déjala aquí abajo!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver