“Yo tengo un sueño”: el discurso histórico de Martin Luther King que hoy debe ser recordado

“Yo tengo un sueño de que un día esta nación, se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”. Hace 57 años, estas palabras formaron parte de un discurso sin precedente, que cambiaría la historia en los Estados Unidos.

El 28 de agosto de 1963, el reverendo Martin Luther King, llegó a Washington D.C junto a diferentes organizaciones pro derechos civiles, sindicales y religiosas para dirigirse a casi 300.000 personas -la gran mayoría afroamericana- y emitir su discurso “I have a dream” o en español, “Yo tengo un sueño”, desde el emblemático Monumento Lincoln.

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En la concentración de ese momento, 18 oradores participaron en el acto en apoyo a las reformas legislativas, propuestas dos meses antes por el presidente, John F. Kennedy, en relación a los derechos civiles. De todos los que expresaron sus discursos, el que mejor conectó con los asistentes fue el pastor, Martin Luther King.

Tan solo 17 minutos duró el discurso que sería conocido como, “Yo tengo un sueño”. El cual invocaba directamente a la Declaración de la Independencia y al discurso de Gettysburg de Lincoln, en 1863. En ella, el predicador renovaba para los afroamericanos asistentes el mensaje de sus antecesores.

“Estados Unidos es un proyecto imperfecto, pero un proyecto destinado a la mejora y progreso a través del tiempo. Esa mejora, debería incluir a sus hermanos de raza y había llegado el momento inexcusable de hacerlo”.

Las primeras menciones de “Yo tengo un sueño” de Martin Luther King

Entre las declaraciones de su discurso, “Yo tengo un sueño”, una de las más afamadas ovaciones, quedaron como impronta hasta la actualidad.

“Tengo un sueño, que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter”.

Martin Luther King en su discurso, hizo referencias históricas, bíblicas e incluso mitológicas. Cada una, referente a la formación de Estados Unidos.

El valor de este predicador, estuvo arraigado en la gran habilidad como orador y su capacidad para llegar al corazón de las personas, con un mensaje en el que señaló a Norteamérica de haber “cometido el gran pecado” por maltratar a la raza negra. Pero al mismo tiempo, dejó un claro mensaje a la puerta de la rendición por esa gran falta.

Tras esta concentración y una serie de hechos, se aprobarían al año siguiente una cadena de medidas. Entre las que destacan: la prohibición de la discriminación contra las mujeres o minorías religiosas, étnicas, raciales o nacionales. Igualmente, se establecía el fin de la segregación racial en lugares públicos. Así como también en puestos de trabajos y el de pedir requisitos distintos para registrarse a votar según la raza del potencial votante.

Palabras que hoy emergen ante hechos que aún se repiten

Aunque su mensaje llegó a ser poderoso y marcó un hito sin precedentes por todos los logros alcanzados, la historia de los EEUU parece que sigue manchada por una profunda separación racial.

Por esta razón, Martin Luther King se afianzó en resaltar en su discurso, unas palabras que hoy tienen un gran significado, tras hechos que se repiten.

“Hay algunos que preguntan a quienes luchan por los derechos civiles: ¿Cuándo quedarán satisfechos? La respuesta es: Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de los inimaginables horrores de brutalidad policial”.

“Nunca estaremos satisfechos, en tanto nuestros cuerpos pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los hoteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos, mientras la movilidad básica del negro sea un gueto pequeño a uno más grande”.

“Nunca estaremos satisfechos, mientras a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad con carteles que rezan: Solamente para blancos”.

Este, ha sido un profundo anhelo para millones de estadounidenses, que exigen respeto a los derechos afroamericanos. Igual, con el profundo deseo de hacerse justicia por cada acto discriminatorio o racial.

El escrito “Yo tengo un sueño”, es considerado como el mayor discurso político en la historia estadounidense. La memoria de Martin Luther King, sigue más vigente que nunca, en cada lucha social alrededor del mundo, especialmente, en los Estados Unidos.

“No habrá descanso ni tranquilidad en Estados Unidos, hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta, continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación, hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia”.

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