Ser mamá, dos trabajos y un negocio propio no ha sido impedimento para seguir con sus estudios universitarios

La juventud venezolana debe enfrentar situaciones adversas, cada vez más difíciles dadas las condiciones en las que se encuentra el país, en las que en muchos casos les impiden a esos jóvenes culminar una carrera universitaria, ejercerla o incluso trabajar para adquirir bienes y servicios propios, ante el alto costo de los mismos.

Un escenario que obliga a esta población a permanecer en el país y tratar de paliar la situación como medio pueden y en otros casos emigrar en busca de mejores oportunidades, esas que les permitan salir adelante e ir logrando poco a poco sus metas.

Joven merideña

Karen Escalante, una joven merideña de 25 años, técnico superior universitario en Diseño Gráfico, migró de Venezuela en agosto del año 2018 a Chile. En entrevista para Todos Ahora, comenta que la decisión de dejar su país realmente era una hipótesis que jamás había pasaba por su mente, ella estaba aferrada a quedarse en su ciudad natal junto a su mamá y graduarse como profesional.

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“Yo soy una persona muy apegada a mi mamá, me crié solo con ella. Fue padre y madre a la vez, entonces realmente yo jamás sentí la necesidad de irme, mi meta siempre fue graduarme en la Universidad de Los Andes (ULA)”, dijo.

Karen tenía su cupo en la ULA para estudiar Ingeniería, mientras esperaba para empezar su carrera, inició sus estudios de diseño gráfico en otra universidad y terminó estudiando ambas carreras de manera simultánea “era todo un desafío, pero lo logré en el año 2017 me gradué como técnico en diseño gráfico”.

Una vez finalizada esta carrera, la joven seguía estudiando en la ULA ingeniería. Sin embargo, tenía que enfrentar serios problemas. Entre ellos: paros de clases por meses, falta de transporte público que la obligaba a levantarse todos los días a las cinco de la mañana para llegar a tiempo a sus clases, entre otras tantas cosas.

Los cortes eléctricos también fueron un motivo para dejar todo

Karen se caracteriza por ser una persona proactiva, y no puede estar sin alguna actividad entonces ante la situación de la universidad paralizada, tomó la decisión de trabajar desde casa de manera online.

Aseguró que fue una alternativa mientras no tenía nada que hacer, además le servía para generar un ingreso propio aplicando sus conocimientos como diseñadora gráfica. A pesar de eso, no fue una tarea fácil, debido a las fallas en el servicio eléctrico que se generaban todos los días, de manera prolongada en el estado Mérida, lugar de residencia su trabajo se encontraba condicionado.

“Yo empecé a incursionar en el mundo online, pero con los cortes eléctricos era complicado entregar los trabajos a tiempo, como le dices tú a un cliente ¿oye te estoy haciendo el logo, pero voy a tardar una semana porque solo tengo electricidad tres días, y en los otros no tengo internet?, no se podía trabajar”.

Asimismo, la joven explica, que en sus planes no estaba el irse, pero ante la situación que debía vivir diariamente se encontraba decepcionada, y es allí cuando se le presenta una mejor oportunidad laboral en Chile a través de un amigo, que actualmente es su esposo y empieza a realizar todos los trámites para irse.

“Soy de las personas que piensan que lo que es para uno, es para uno. En ese momento yo no tenía el dinero y mi mamá tampoco para irme, así que estas personas con las que trabajaría me depositaron para el pasaje y un tío me ayudó con otra parte del dinero y me fui”.

Las principales dificultades que ha enfrentado al emigrar

Para Karen lo más difícil de migrar fue el dejar a su familia, en especial a su mamá, porque para ella lo es todo. Y el tenerla lejos le ha resultado una tarea ardua de sobrellevar, asegura que cada uno de sus logros no los ha disfrutado de la misma manera. No obstante, todo lo que ha vivido fuera de casa la ha hecho madurar, ver la vida desde otro punto de vista y crecer.

“A mí me pasa algo espectacular y es que de pinga, pero no tengo a mi mamá conmigo. Por ejemplo, quedé embarazada y te puedo decir que, de los nueve meses, seis sufrí buscando quien me la trajera, me estafaron dos veces con su pasaporte un desastre y todavía no he podido”.

Cuatro meses desempleada

La joven señala que otras de las dificultades que ha enfrentado ha sido el desempleo, al llegar a chile estuvo cuatro meses sin poder trabajar y comenta que fue bastante difícil. Ya que tenía un compromiso adquirido con las personas que le habían prestado el dinero de los pasajes, ya que con ellos mismos trabajaría, y era una situación que la obligaba a esperar.

Pero explica que a estas personas les surgieron una serie de complicaciones y por eso fue la demora, así que mientras esperaba tuvo otra oferta laboral en una agencia publicitaria como diseñador gráfico, aceptó y actualmente también se encuentra trabajando allí.

“En esa agencia publicitaria hemos logrado buenos proyectos al principio eran pequeños y la paga no era tan buena. Pero se fueron consolidando con el pasar de los días con proyectos más importantes, y allí me mantengo”.

Durante esos cuatro meses se las ingenió para conseguir dinero. Así que también estuvo vendiendo pan, con un grupo de personas que lo hacían para pagar sus residencias. Detalló que tenían que ir de casa en casa ofreciendo el producto y esto lo hacía en pleno invierno, en donde no contaba con la ropa adecuada y no tenía el dinero suficiente para comprarla y que la llevó a pasar por son bronquitis y sin dinero para los medicamentos.

“Si no vendía pan no ganaba plata, a veces eran tan malas las ventas que lo que ganaba solo me alcanzaba para ir y venir en el bus. Me enfermé no tenía dinero para el medicamento y fue difícil. Pero bueno, fe en Dios y paciencia que todo pasa, me comí las verdes y las maduras en el extranjero”, sostuvo.

Referencial / Cortesía

Logró continuar con sus estudios universitarios

Esta joven considera que siempre ha sido una persona muy decidida y creyente en la ley de atracción y la fe porque asegura que cada una de las cosas que le han sucedido no han sido planeadas y simplemente se han dado en el momento correcto.

Llegó a chile en el mes de agosto, en diciembre empezó a trabajar y en enero buscó opciones de universidades y encontró una que se adaptaba a sus necesidades, como trabajaba durante todo el día, solo podía recibir clases por la noche.

Ella se había ido sin los documentos apostillados, su mamá logró hacer los trámites correspondientes pagando y se los envió, pero fue un proceso que llevó un largo tiempo de espera.

Gran momento para su carrera académica

Karen relata que siempre iba a la universidad a hablar para que le guardaran un cupo mientras completaba los requisitos. Recordó que un día casi llorando porque sus documentos no habían llegado le explica a una chica en la universidad sobre su situación y esta le dice que le guardaría su cupo. Y feliz comenta que recibió los papeles, justo dos días antes de cerrar el proceso de inscripción.

“Yo quiero transmitir ese mensaje de que sí se pueden hacer las cosas, de que si tú insistes y sí tú crees firmemente que lo puede lograr, yo nunca me di por vencida y logré ese objetivo que fue entrar a la universidad para terminar esa carrera que tuve que dejar en mi país”.

Se siente feliz de poder continuar con su carrera de ingeniería que tuvo que paralizar en su país, y que ya está próxima a culminarla pese a las circunstancias adversas por las que ha tenido que pasar.

Dio inicio a su negocio propio

Sobre la idea del emprendimiento nos contó que llegó a un punto con su esposo en donde le decía que quería tener su propio negocio, ella es fan de una arepera en Mérida y siempre ha tenido la idea de tener la suya.

Con la llegada del COVID-19 el gobierno chileno otorgó una serie de medidas entre ellas la devolución de unas cotizaciones, y cada uno de los jefes debían realizar ese pago a sus empleados.

Karen comenta que ella y su esposo reciben ese dinero y no lo pensó dos veces para dar inicio a esa idea de emprendimiento, asegura que por temas de la pandemia por ahora solo ha venido trabajando desde casa, pero en las próximas semanas espera abrir en un local con el que ya cuenta.

Dice que estaba muy decaída y tenía muy buenas expectativas, pero que realmente no pensaba que tendrían tanto éxito, desde el primer día a los clientes les ha gustado esa propuesta y con el paso de los días siguen incorporando más productos al menú.

“Desde el primer día hubo mucha receptividad a los clientes les encantó nuestro producto cada día lo mejoramos más, la comunidad ha ido creciendo y de verdad que ha sido fantástico”.

Referencial / Cortesía

¿Qué te motiva a continuar?

Mi bebe nació en plena pandemia ha sido su principal motivación y motor para seguir adelante, así como su mamá. Quien perdió su empleo y vive de lo que Karen le manda “evidentemente cada día tengo que trabajar más porque allá no rinde nada, pero ahí vamos con mucho sacrificio”.

Por último, esta joven sigue creyendo que las cosas pasan cuando deben pasar y que se las personas deben aprovechar cada una de las oportunidades que se les presenta, porque ella ha logrado en un país que no es el suyo; continuar con su carrera universitaria y que la está próxima a culminarla, se convirtió en mamá, se mantiene en sus dos empleos esos es lo que ha trabajado desde que llegó a este país, y dio inicio a su propio negocio.

 

 

 

 

 

 

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