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Día Internacional del Orgullo Gay

¿Qué ha significado para un venezolano ser de la comunidad LGBTQ+ en el extranjero?

Este domingo 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo Gay. Con esta fecha se enmarca el esfuerzo que ha venido realizando durante años la comunidad LGBTQ+.

Un día, que de no ser por la cuarentena que se vive a nivel mundial a causa de la COVID-19, se viviría por todo lo alto con un colorido desfile y varias fiestas, en conmemoración a esta fecha.

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Pese al coronavirus, durante este mes se han venido realizando una serie de acciones en pro de los derechos de esta comunidad, por parte de diversas organizaciones y grupos políticos a nivel mundial. Esto, a fin de darles el reconocimiento necesario dentro de una sociedad que de a poco, ha logrado aceptar y entender.

Dentro de todo lo que ha significado la celebración del mes Pride, Todos Ahora conoció la historia de un migrante venezolano en Costa Rica, quien nos habló de su experiencia como homosexual en ese país.

Ser de la comunidad LGBTQ+ en otra nación

Jonas Moraos, un aragüeño de corazón con 28 años de edad, se encuentra en suelo costarricense desde hace tres años. Él, ha considerado como complicado el hecho de ser de la comunidad LGBTQ+, en una sociedad que aún no está del todo abierta a las aceptaciones.

Es difícil, porque se han enfrentado a muchos estereotipos, burlas y vejaciones. A veces, aunque no sea específicamente hacia una persona, cualquier tipo de acto homófobo a alguien de la comunidad, genera indignación y tristeza. Sin embargo, la misma capacidad de formar parte de un movimiento, hace tener las fuerzas para educarse a sí mismo y difundirlo a tu entorno. Explicando y normalizando el amor, dijo.

El continente latinoamericano en general, es machista por crianza, comentó. Desde México hasta Chile, hay crímenes de odio, actos de homofobia y rechazo a los que aman diferente, acotó.

“En Costa Rica he tenido solo un episodio de confrontación, algo que jamás había vivido y que ni siquiera fue por parte de un costarricense. Sino, de una persona de otra nacionalidad”, expresó con asombro.

En Costa Rica, a pesar de haber muchas personas creyentes de religiones, han aprendido a respetar, a no inmiscuirse en los asuntos de los demás y tolerar a la comunidad LGBTQ+. O por lo menos es la percepción que Jonas, dentro de la burbuja de amistades y en el ambiente de trabajo que ha hecho en ese país, ha percibido.

Costa Rica como país que permite el matrimonio igualitario

Este venezolano considera que, todos merecen tener cada derecho. Pues los integrantes de la comunidad LGBTQ+ continúan pagando impuestos, seguros, siguiendo todas las reglas y leyes.

“Ya era hora de que también tengamos beneficios de ley. No solo por el gusto de casarse y celebrar una fiesta. Sino, por todo el marco legal que eso implica, y los beneficios de empresas que dan a familiares, por ejemplo”, señaló.

Jonas, se siente orgulloso de estar en ese país. Entre otras cosas, celebra una lucha que data con más de 15 años de esfuerzos y que los ticos (gentilicio de Costa Rica), hayan podido aceptar esta decisión por los derechos humanos. Una decisión, que no ve con malos ojos, pueda replicarse en más países de la región.

“Casarme nunca fue algo que me quitara el sueño. Pero teniendo la posibilidad allí y amando a alguien, uno se pregunta: ¿Por qué no? Además, una boda en la playa sería lo máximo”, comentó entre gracias.

Jonas Moraos

Comparación en niveles de culturas en cuanto a mentalidad sobre la homosexualidad

“No me gusta hacer comparaciones, pero es inevitable. Recientemente en redes sociales, hay una campaña que dicen que en “Venezuela no hay homofobia”. Pero si una persona heterosexual desde sus privilegios lo dice, pierde toda legitimidad ese comentario. Obviamente hay homofobia, y muchísimo machismo internalizado en la sociedad”, aseveró Jonas.

Mientras, añadió que pasa igual con Costa Rica. Una cultura machista, que además de afectar a los miembros de la comunidad LGBTQ+, también afecta a las mujeres. Sin embargo, pese a ello, en este país se le hecho más fácil ser quien es. Esto, en comparación a todo lo que llegó a vivir en Venezuela.

Al principio de haber tomado la decisión y aceptarte, ¿cómo fue ese momento para ti e incluso para tu familia?

“Sin quererlo, te conviertes en activista. Muchas cosas son desconocidas para uno. Por lo que tienes que aprender de golpe para tu enseñárselo a tus padres, a tus primos, a tus amigos… y ellos al final comienzan a preguntarte. Es tu momento para cambiar una forma de pensar y no solo para que te acepten sino para que entiendan y normalicen ese sentimiento».

En su caso, Jonas pasó por todos los clichés: psicólogo, religión y autoayuda. Cuando su familia y su entorno entendió que no era “solo una etapa”, todo se calmó. Para él, todo fue un proceso lento y diferente, incluso para el entendimiento de él, pero que al final superó.

Haciendo una retrospectiva, ¿en qué crees que has avanzado luego de ese momento en la comunidad LGBTQ+?

“Cuando uno se acepta como es, todo comienza a brillar. Es muy cierto eso que dicen que, si no te amas a ti mismo, nadie te va a amar. Y no es que vas por la calle con un cartel en la frente que dice: Soy gay. Sino que, al determinar lo que eres, puedes ser un ejemplo para otros y sin dejar tu destino en manos de otros”, comentó en modo reflexivo.  

Este joven venezolano, nunca se ha considerado un activista de la comunidad LGBTQ+. Pero, cree que en el fondo todos lo son. Ya que, enseñan y educan desde sus posibilidades a su entorno.

Dentro de una cantidad de acciones que promueve la comunidad LGBTQ+, señaló que, trabajar por los derechos de todos por igual es admirable. Dedicar una lucha a que todas las personas sean ciudadanos de primera, es lo que más se debe exaltar. “Porque somos libres, somos seres que merecemos igualdad de condiciones y tenemos la convicción para que eso siga sucediendo”, añadió.

Por esto, Jonas desde su punto apoya el feminismo y al resto de movimiento legales en pro de los derechos. Bien sea, en opinar o decidir sobre lo que se quiere como seres humanos.

¿Qué opinión o mensaje consideras apropiado para una sociedad que aún no está abierta a la aceptación de la homosexualidad?

“Es complicado dar un mensaje a una sociedad que en muchos casos no quiere escuchar. Pero sería justamente eso: Escuchen. Todos tenemos un familiar gay, aunque no lo digan, y nunca sabrán cuánto daño hace un comentario como: prefiero tener un hijo malandro que marico”, enfatizó.

A modo de reflexión, Jonas concluyó que, ese tipo de decisiones no es un trabajo que evidentemente sea de la noche a la mañana. Que todo se puede con educación, pero que las personas deberían dejar de juzgar desde ya. “Porque todos tenemos problemas y defectos, eso es lo que nos hace humanos”, finalizó.   

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