Implante electrónico logró que tres personas parapléjicas volvieran a caminar

Un estudio publicado por la revista Nature Medicine, detalló que tres pacientes parapléjicos, quienes no podían en lo absoluto mover ni sentir las piernas, volvieron a caminar. Esto gracias a un implante que estimula eléctricamente su médula espinal.

Foto vía web
Implante electrónico logró que tres personas parapléjicas volvieran a caminar | Foto: @EPFL_en

El estudio indicó que esto es un avance que podría generalizarse en unos años. Pues, la tecnología permitió a tres parapléjicos “volver a ponerse de pie, caminar, montar en bicicleta y nadar”, publicaron este lunes 7 de febrero.

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Cada paciente -todos hombres- no solo tenían tal impedimento, sino que habían perdido toda la sensibilidad en ellas como resultado de accidentes que dañaron su médula espinal.

Cabe destacar que la médula espinal, contenida en la columna vertebral, es una extensión del cerebro y controla muchos movimientos, que pueden perderse si se daña el contacto con el cerebro, resaltó la revista.

Explicaron que en el caso de los tres pacientes hicieron posible revertir la situación. Un equipo en Lausana -Suiza-  dirigido por la cirujana Jocelyne Bloch y el neurocientífico francés Grégoire Courtine, implantó unos 15 electrodos que permiten estimular eléctricamente varias zonas de la médula espinal.

Dicha aplicación, no se trata de una primicia sino de la culminación de diez años de tratamientos de este tipo. Todo con el objetivo de convertirlos en una terapia que cambie la vida de muchas personas.

Resaltó que la idea de enviar una corriente eléctrica para recuperar el movimiento perdido se remonta a varias décadas. La cual, se colocó en práctica por primera vez en 2011. Para ese momento un parapléjico pudo volver a ponerse de pie.

Implante electrónico logró que personas parapléjicas volvieran a caminar

En esta ocasión, los pacientes operados se sintieron capaces de dar sus primeros pasos en una cinta de correr dispuesta en un laboratorio casi inmediatamente. Aunque el movimiento no es comparables a la marcha normal.

“No hay que imaginarse un milagro inmediato, pero nos permite entrenar enseguida en esas actividades”, dijo Courtine en una rueda de prensa según reseñó France 24.

Luego de cinco meses de rehabilitación, los progresos eran considerables. Uno de los pacientes era capaz de caminar casi un kilómetro sin interrupción.

Las prácticas las realizan unas horas al día

Con el fin de lograr ciertos avances, los expertos mejoraron drásticamente la tecnología utilizada en experiencias anteriores, que se basaban en herramientas de estimulación eléctrica preexistentes.

Subrayaron que estos dispositivos se diseñaron con una finalidad diferente: reducir el dolor en lugar de estimular el movimiento. Un objetivo mucho más complejo, sobre todo porque cada ser humano tiene una médula espinal con características muy diferentes.

“Los electrodos son más largos y más grandes que los utilizados antes. Esto permite acceder a más músculos”, comentó Block.

La tecnología como factor que predomina

Los científicos aseguran que gracias a un software que utiliza inteligencia artificial, los impulsos eléctricos son mucho más precisos y se corresponden mejor con cada movimiento. Esto, en lugar de ser un flujo indiscriminado de corriente.

Tras este gran avance, Block espera que “en los próximos años”, puedan generalizarse estos pasos que empiezan a dar resultados positivos.

Todavía esta tecnología debe someterse a ensayos clínicos mucho más amplios. Los cuales, son coordinados por una startup holandesa, Onward, cuyo objetivo es facilitar su uso con un teléfono, por ejemplo.

Como limitación que presenta el sistema. Se encuentra que, cuanto se apaga la estimulación eléctrica no tiene casi ningún efecto duradero. Esta no se puede mantener permanentemente, porque agotaría el organismo de los pacientes.

Sin embargo, a pesar de ello, recuperar un poco de movimiento cada día ya es mucho. Tal como manifestó uno de los pacientes, Michel Roccati. Al hombre se le implantaron los electrodos en 2020, tres años después de un grave accidente de moto.

“Lo uso todos los días durante unas horas: en el trabajo, en casa, para muchas cosas. Ahora forma parte de mi rutina diaria”, dijo.

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