Día Internacional de la Tartamudez, una alteración del lenguaje con consecuencias emocionales

El 22 de octubre se celebra el Día Internacional de la Tartamudez o también conocido como Día Internacional de la Conciencia del Tartamudeo. Esta se conoce como «una alteración del ritmo del habla caracterizado por repeticiones y prolongaciones de sonidos verbales y dificultad para iniciar la frase».

Así lo explicó la especialista en trastornos del neurodesarrollo, Rusdeiba Agelvis, quien además, señaló que estas pueden ser vocales o con sílabas «y se presenta aun cuando el  niño sabe qué quiere decir».

Ahora es noticia: ¿Qué falta para promover el ahorro de energía eléctrica en Venezuela?

«El niño inicia con esta dificultad a partir de los 3 años de edad (algunos autores indican que desde antes, incluso) sin causa aparente. Sin embargo, se conoce que hay un componente familiar y es susceptible a tener tartamudez el hijo de una persona tartamuda», explicó.

Con respecto a las causas, Agelvis citó un estudio que señala factores cerebrales que inciden en la persona que presenta tartamudez.

«Según las últimas investigaciones de la Revista Neurología (2017-2020), se trata de neuroimágenes muestran que existe un flujo sanguíneo reducido en el área de Broca (Centro del habla en el cerebro ubicado en el lóbulo frontal). También una reducción en las   áreas motoras (movimientos voluntarios en este caso de los órganos Fono-articulatorios). Además, se halló un flujo sanguíneo incrementado en el núcleo del cerebelo, que es  la porción  del encéfalo que nos brinda esa memoria procedimental de «cómo  y a qué velocidad» mover nuestros cuerpos y músculos de una forma más automática y mecánica. Asimismo, se compromete el  flujo sanguíneo en la corteza parietal, cuya área del cerebro nos da conciencia de cada movimiento, coordinación y balance», indicó.

¿Cuáles son las afecciones en la niñez?

Asimismo, indicó que una de las forma de manifiesto en la niñez, es la aparición de cierto esfuerzo y tensión para hablar.

«Obviamente con el pasar del tiempo  se da cuenta de su dificultad y empiezan las conductas de evitación y escape. Efecto que repercute negativamente en el rendimiento escolar, social y más tarde laboral», explicó.

De acuerdo con la especialista, al ser una dificultad del ritmo del habla, el niño que presenta este trastorno «va a tener una dificultad del ritmo lector, evaluaciones orales, entre otras situaciones que lo expongan a hacer un discurso.

«Evidentemente tiene consecuencias psicológicas (negativas al cronificarse y complicarse con la evolución)», dijo.

¿Cómo diferenciar la tartamudez de las dificultades comunes del habla en los niños?

Destacó que, «aunque la tartamudez es independiente, se halla una frecuencia de acompañamiento con otras alteraciones de lenguaje: retraso en  el lenguaje expresivo, y ansiedad un poco más alta de lo normal»

Sin embargo, resaltó que en algunos casos se confunde esta alteración con otras como la denominada dislalia, que «es la incapacidad del niño para articular y unir correctamente los sonidos en el lenguaje, debido a que hay alteraciones funcionales de los órganos periféricos del habla».

«Por ejemplo. el niño omite (sopa=.opa). También puede que sustituya el sonido por otro (sopa=topa). Un niño con tartamudez dirá:  «ssssssopa», «sooooopa», so, so, sopa. Esto debido a que se interfiere el ritmo del habla más no de la pronunciación», detalló.

¿Cómo tratar la tartamudez?

Señaló que en el Centro Terapias del Desarrollo siempre son precursores de la estimulación temprana por considerar que esto mejora cualquier pronóstico.

«Cuando una madre note falta de fluidez en su niño preescolar, debe iniciar evaluaciones para la tartamudez. De esta forma puede tratarse y así facilitar la fluidez de su habla y prevenir las consecuencias de su persistencia o extensión a la adultez» dijo.

«Lo primero que se debe hacer es controlar el pequeño por Neurología infantil, pues no se trata de una manía del niño de repetir vocales o sílabas o de querer hablar rápido, agregó.

Como tratamiento recomendado, señaló lo siguiente:

1. Control con Neurología Infantil.

2. Terapia de lenguaje para apoyo en procesos de respiración, enseñanza de la mecánica del habla, observación de la conducta al hablar, técnicas de fluidez -y según sea el caso- ejercicios pedagógicos que se pueden complementar con estimulación del psicopedagogo en el ritmo lector y demás técnicas de corrección. 

3. Para apoyar el funcionamiento general del cuerpo terapia ocupacional, y dependiendo del caso fisioterapia con enfoque de Integración sensorial, quienes cuentan con técnicas de relajación muscular y control vocal.

4. Control por psicología para el apoyo emocional y autoestima, entrenamiento en habilidades sociales, modificación cognitivo-conductual, reducción de la ansiedad relacionada con el  habla y de las reacciones de defensa ante una situación de tartamudeo muy notorio.  «El psicólogo puede realizar una modificación del entorno del niño para eliminar los condicionantes que agravan o mantienen la tartamudez».

Áreas del cerebro afectadas en niños con tartamudez
Volver